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lunes, 10 de mayo de 2010

Un grupo de obispos anglicanos planea convertirse en masa al catolicismo

Londres, 10 Mayo, EFE

Un grupo de obispos anglicanos del ala tradicionalista mantiene conversaciones secretas con el Vaticano para facilitar su conversión en masa al catolicismo, informa hoy "The Sunday Telegraph".

Según el periódico, los prelados, que se oponen a la ordenación de mujeres obispo que se plantea la Iglesia de Inglaterra, han comunicado a la Iglesia de Roma su deseo de adherirse a ella.

Los obispos protestantes se reunieron la semana pasada en el Vaticano con asesores del papa Benedicto XVI y representantes de la Congregación de la Doctrina de la Fe para tratar el procedimiento de su proyectada deserción.

Si ésta se concretara, sería la primera vez en 20 años que un número destacado de religiosos anglicanos se pasa al catolicismo, y se produciría semanas antes de la celebración de un debate clave del sínodo general de la Iglesia de Inglaterra sobre la ordenación de obispos femeninos. EFE

jueves, 8 de abril de 2010

13.000 llamadas desbordan la línea sobre abusos de la Iglesia alemana

Especialistas asesoran a los afectados y derivan casos a las diócesis y fiscalías

Más de 13.000 llamadas han atascado la línea telefónica sobre abusos sexuales desde que la Iglesia católica alemana la puso en marcha el pasado 30 de marzo. En los tres primeros días, justo antes de Semana Santa, las líneas se inundaron de una inesperada cantidad de personas que pedían asesoramiento: querían romper el silencio y denunciar los abusos que se habían cometido sobre ellos.

"No nos esperábamos una respuesta parecida", admitió Stephan Kronemburg, portavoz de la diócesis de Tréveris, quien informó la prensa de los resultados de los primeros pasos de la línea telefónica. Según los datos ofrecidos por Kronemburg, el número total de llamadas fue de 13.293, hechas por 2.670 personas, ya que muchos lo intentaron varias veces antes de lograr comunicarse. El equipo que se hace cargo de dar asistencia a las víctimas y los familiares ha podido contestar hasta ahora solamente al 18% de las peticiones de ayuda recibidas.

La Conferencia Episcopal Alemana, al anunciar el servicio, dijo que estaría dirigido por psicólogos y trabajadores sociales de la ciudad occidental de Tréveris. Entre otras razones, porque el arzobispo de esa diócesis, Stephan Ackermann, ha sido elegido como representante oficial de la Iglesia para gestionar las crecientes denuncias de abusos sexuales a menores cometidos por miembros del clero.

Los especialistas han hablado hasta ahora con 394 personas, y las conversaciones han durado desde unos pocos minutos hasta una hora. Mientras, otros 91 usuarios han recibido ayuda a través de la web que completa el servicio de la línea telefónica, según los datos del obispado de Tréveris.

"La línea abre la puerta para que las víctimas reúnan el coraje de denunciar, les ofrecemos un primer asesoramiento", explicó Kronemburg por correo electrónico: "Sin embargo, no es un instrumento de investigación", añadió, por lo que no se puede decir con exactitud cuántos nuevos casos se han conocido a través de ella.

A quienes marcan el número 0800-1201000 les contesta una voz que dice que un experto está escuchando y que pueden empezar a hablar. "Los encargados de los obispados y las diócesis mismas siguen siendo, como antes, los referentes centrales para las víctimas", aseguró el portavoz, "por lo que se aconseja a quienes llaman que acudan cuanto antes al obispado responsable". La mayoría de los que han llamado hasta ahora a la línea telefónica de la Iglesia son personas que dicen haber sufrido abusos sexuales o familiares de las víctimas. También ha habido casos de denuncias por agresiones físicas.

Los datos proporcionan una fotografía de la verdadera "dimensión del escándalo", según Kronemburg. "Si las personas que atienden esos teléfonos se enteran de un presunto caso de pederastia protagonizado por un sacerdote en funciones, alertarán a la diócesis y la fiscalía", aseguró.

Esta iniciativa está dentro de la gestión independiente del escándalo de los abusos de las directrices del Vaticano que está llevando a cabo la Iglesia alemana. El presidente del Comité Central de los Católicos de este país, Alois Glück, dijo en una entrevista con la radio NDR que "no se trata de esperar que la situación alemana se solucione en Roma, se trata de actuar aquí, en Alemania", aseguró.

Desde principios de año han salido a la luz más de 300 casos de denuncias de abusos físicos y sexuales entre 1950 y 1990 en el país de procedencia del Papa. El escándalo ha llegado a salpicar el mismo Benedicto XVI por el posible encubrimiento de un cura en la diócesis de Múnich cuando él era arzobispo. También a su hermano Georg Ratzinger, por abusos en el ámbito del coro de voces blancas de Regensburg, cuando era su director. Con casi dos tercios de las 27 diócesis de Alemania afectadas por el escándalo, la presión aumenta para romper con lo que se ha denominado el "muro de silencio".

El País
08 de abril de 2010

lunes, 29 de marzo de 2010

Reconocen legionarios pederastia y doble vida de Marcial Maciel


Alejandro Gutiérrez
Madrid, 26 de marzo (apro).- Los Legionarios de Cristo reconocieron que su fundador Marcial Maciel Degollado abusó sexualmente de seminaristas, que tuvo una hija con una mujer y otros dos varones con otra, por lo que piden perdón a “todos los que han sido perjudicados, heridos o escandalizados por su reprobable actuación”.
A través de un comunicado difundido al mediodía de hoy en su página electrónica, los Legionarios de Cristo aceptan que “habíamos pensado y esperado que las acusaciones presentadas contra nuestro fundador fueran falsas e infundadas”. Pero debido a que éstas son reales, reconocen que “no podemos mirar a su persona como modelo de vida cristiana o sacerdotal”.
Reprueban esta doble vida de su fundador, por considerar que son “contrarios a los deberes de cristiano, religioso y sacerdote”. Y dicen que “no se corresponden a lo que nos esforzamos por vivir en la Legión de Cristo y en el Regnum Christi”.
El Vaticano ordenó el año pasado una Visita Apostólica en la congregación ultraconservadora, rodeada por serias denuncias de abusos sexuales, que llevó a los cinco investigadores designados a indagar en los 120 seminarios y escuelas de los legionarios, y entrevistarse con ex legionarios, particulares y víctimas de Maciel.
El 16 de marzo la Santa Sede anunció que los investigadores de Benedicto XVI presentarían sus informes a Roma, y de ellos se elaborará un informe único o final que tomará varios meses.
Los observadores conjeturan que el Vaticano podría designar una nueva dirección para los Legionarios y dar inicio a una serie de reformas internas.
Estas conclusiones y el reconocimiento difundido hoy por los Legionarios coinciden con los escándalos que rodean a la iglesia católica en países como Irlanda y Alemania, y el nuevo escándalo difundido por The New York Times.
En su edición del 25 de este mes, el matutino neoyorkino dio a conocer que el padre Lawrence Murphy abusó sexualmente de 200 niños sordos entre 1950 y 1974, cuando impartía clases en la escuela Saint John, en Milwaukee, Wisconsin.
En relación al comunicado de los Legionarios difundido hoy, la congregación ultraconservadora sostiene que este período les sirvió para “reflexionar sobre su identidad y misión, que asume “la responsabilidad de profundizaren la comprensión de nuestra historia, carisma y espiritualidad”, que les permitió “revisar con humildad y sencillez diversos aspectos de nuestra vida institucional”.
También reconocen que el sacerdote mexicano, fallecido en 2008, tuvo una hija “de una relación estable y prolongada” con una mujer, y “otros graves comportamientos”, mismos que no se señalan explícitamente en el comunicado.
Acompañando al comunicado, el director general de los Legionarios de Cristo, Álvaro Corchera difundió una carta dirigida a su comunidad religiosa, en la que sostiene que “vista desde la perspectiva humana, se podrá juzgar que ha sido más o menos acertada. O descartada. Repasando en particular mi propia actuación, dada la responsabilidad que me atañe, puedo asegurarles que en todo momento he intentado proceder con la mayor pureza de intención y la máxima prudencia”.
Luego de las investigaciones iniciadas por el Vaticano, el papa Benedicto XVI decidió el 19 de mayo de 2006 que Marcial Maciel se apartara de “todo ministerio público” de su actividad sacerdotal y llevara “una vida retirada de rezos y penitenciaría”.
Los Legionarios de Cristo se fundó como congregación religiosa en 1941 en México, y luego extendieron a España y otros países hasta llegar a los 18 en los que actualmente tienen presencia. La congregación cuenta con 800 sacerdotes y 2,600 seminaristas, así como 70 mil miembros de la asociación de laicos Regnum Christi.

Proceso

miércoles, 24 de marzo de 2010

miércoles, 17 de marzo de 2010

ABUSOS SEXUALES Y EL VATICANO (DOCUMENTAL)

 

Documental donde se revelan abusos sexuales cometidos por sacerdotes de la Iglesia Catolica en Roma.

El teólogo Küng acusa al Papa de ocultar casos de pederastia


El profesor vincula los abusos sexuales a la obligación del celibato del clero.

18/03/2010 BEGOÑA ARCE 

El prestigioso y controvertido teólogo suizo Hans Küng ha acusado directamente al Papa de haber ocultado los casos de pederastia del clero. Küng también ha condenado el celibato del clero, obligación que vincula con los abusos sexuales. En un artículo publicado en un periódico alemán, el profesor emérito de Teología Ecuménica de la Universidad de Tubinga exigió al papa Benedicto XVI que asuma su propia responsabilidad y pida perdón, "en lugar de quejarse de la existencia de una campaña contra él".


"Nadie en la Iglesia ha tenido tantos casos de abusos sobre la mesa" como Joseph Ratzinger, recuerda Hans Küng. Entre esos casos se incluyen los ocurridos en el coro catedralicio de Ratisbona, donde estaba su hermano, y los denunciados en su diócesis durante los cinco años en que fue obispo de Múnich.
"SECRETO ABSOLUTO" Hans Küng también se refiere a todos los casos a los que el actual Pontífice tuvo acceso en los 24 años en los que actuó como prefecto de la Congregación para la Defensa de la Fe, "en los que se imponía el secreto absoluto a los casos graves de delitos sexuales de clérigos en todo el mundo".
Mientras, en Berlín, la cancillera alemana, Angela Merkel, volvió a reclamar ayer que se impongan "la verdad y la claridad" en la investigación de los cientos de casos detectados en las instituciones católicas de Alemania, aunque prefirió no limitar el escándalo a la Iglesia de Roma. "Es cierto que los primeros casos han aparecido en la Iglesia católica, pero no tiene sentido ceñirse a un solo grupo religioso. Este es un problema que se ha repetido en numerosos sectores de la sociedad", dijo Merkel.
Por otro lado, en Irlanda, el cardenal Brady pidió perdón a las víctimas de las agresiones sexuales, a las que él mismo obligó a firmar un documento para que guardaran silencio.

martes, 16 de marzo de 2010

La pedofilia en los tiempos de Ratzinger


Cynthia Rodríguez

El Papa Benedicto XVI. En defensa del celibato. Foto: AP
ROMA, 15 de marzo (apro).- Los casos de pedofilia cometidos por sacerdotes católicos de todo el mundo contra menores de edad han provocado en la última semana una especie de paranoia en el Vaticano, donde más que lanzar un ataque unánime en contra y aclarar las medidas que tomarán contra sus víctimas, los jerarcas católicos se muestren a la defensiva: Responden con evasivas y buscan otros argumentos en aras de explicar el por qué de estos delitos.
Por ejemplo, el pasado jueves 11 de marzo, Christoh Schoenborn, Arzobispo de Viena, de donde también han brotado casos de abusos en las últimas semanas (tres padres del monasterio e Kremsmuenster fueron suspendidos de sus funciones por presuntos abusos sexuales en la década de los 80), opinó que la causa de éstos podría tener que ver con el celibato de los padres católicos.
Schoenborn sugirió, en la publicación de su diócesis, que “el celibato eclesiástico explica en parte los actos de pedofilia cometidos por religiosos católicos, surgidos en cascada en Alemania y Austria”.
Un día después de estas declaraciones, Marco Ansaldo, experto en temas del Vaticano del diario italiano Repubblica, publicó que “desde hace ya algún tiempo, el Vaticano ha comenzado a reflexionar seriamente sobre este dogma, que en un futuro muy lejano, de aquí a 50 años, podría ser abolido”.
“Según de cuanto ha sabido Repubblica, la Iglesia está pensando que el día de mañana, que se medirá en decenios, de poder abolir eventualmente la regla del celibato para sus propios integrantes. El trayecto y el estudio, ultra secreto, habría estado afidato a algunos altos representantes de la Congregación para el Clero, guiada de monseñor Claudio Hummes”, publicó Ansaldo.
La reacción por parte del Vaticano no se hizo esperar y fue el mismo viernes que el Papa Benedicto XVI salió a defender el celibato sacerdotal durante un congreso teológico promovido por la Congregación para el Clero, bajo el lema: ‘Fidelidad de Cristo, fidelidad del sacerdote’, donde lo calificó como “la expresión de don de sí a Dios y a los demás”.
“En el modo de pensar, de hablar, de juzgar los hechos del mundo, de servir y amar, de relacionarse con las personas, también en el hábito, el sacerdote debe tener la fuerza profética de su pertenencia sacramental, del su ser profundo”, señaló Ratzinger en un discurso.
Del caso de los pederastas no dijo nada.
La declaración de Ratzinger surgió horas antes de que monseñor Robert Zollitsch, presidente de la Conferencia episcopal alemana, pidiera de nuevo disculpas a las víctimas de los abusos sexuales en Alemania, donde se cuentan al menos 350 casos de abusos en casi todas las diócesis de este país.
En una conferencia de prensa, luego del encuentro que mantuvo una comisión de obispos alemanes con el Papa, Zollitsch aseguró que los sacerdotes de Alemania siguen “profundamente convulsionados por la violencia hacia los menores” por lo que prometió tomar medidas al respecto.
Dijo que aunque en el 2002 la Iglesia alemana había delineado su plan contra la pedofilia era necesario revisarla para reforzar la prevención, mejorar la calidad del personal responsable de las denuncias en las diócesis, crear una oficina nacional para afrontar las denuncias de abuso sexual y sobre todo garantizar máxima colaboración con las procuradurías y los jueces civiles.
Sobre el tema de las denuncias de la iglesia a la magistratura civil, Zollitsch especificó que el episcopado alemán garantizará “la máxima colaboración” y aseguró que el Papa “ha explícitamente confirmado nuestro modo de proceder”.
“Queremos llevar luz a la verdad sin falso respeto por ninguno, aunque haya pasado mucho tiempo atrás, porque las víctimas tienen derecho. La Iglesia alemana está previendo de ayudar a las víctimas y a sus familiares con asistencia humana, psicológica y pastoral adecuada a sus exigencias”, señaló el arzobispo alemán.
Sin embargo, apenas un día antes, el jueves, Gianfranco Girotti, regente de la Penitenciaría Vaticana, dejó claro que “la Iglesia puede absolver a quien se ha manchado del pecado de pedofilia, quien se ha arrepentido sinceramente, mientras el aborto es considerado por la ley eclesiástica un pecado reservado y especial”.
En entrevista concedida al periódico romano El Mensajero, Girotti señaló que aceptando la confesión de un pedófilo arrepentido, el confesor no solo no puede imponerle la autodenuncia, sino que tampoco puede dirigirse a un magistrado para denunciarlo, si además, dijo, se trata de personas consagradas.
El regente de la Penitenciaría Vaticana afirmó que, frente a quienes sean sujetos de desórdenes morales constantes y graves, el confesor puede aconsejar el abandono de la vida eclesiástica.
Por el contrario, de frente al aborto, monseñor Girotti subraya que éste está considerado como un pecado reservado y especial.
“La Iglesia quiere tutelar al máximo la vida de la persona más débil, más frágil... ¿qué hay de más inerme que una vida que ni siquiera ha nacido?”, cuestionó Girotti.

¿También Ratzinger?
Y mientras en el Vaticano batallan con la defensa eclesiástica, surgen nuevos casos. El mismo día en que se llevó a cabo la reunión con los obispos alemanes, el diario liberal de la ciudad de Munich “Sueddeutsche Zeitung” publicó en su versión on line que un sacerdote alemán con antecedentes de abuso sexual a menores había sido asignado, por ese motivo, a trabajar en la comunidad de la iglesia local de Munich, en Baviera, durante el periodo en que el Papa Benedetto XVI era arzobispo de esta misma ciudad y de Freising.
Según la nota, en los años 80 el sacerdote, de quien no se da nombre, fue transferido de Essen (norte de Alemania) a Baviera (sur de Alemania) durante el periodo cuando el actual pontífice Benedicto XVI, en ese entonces cardenal Joseph Ratzinger, era el arzobispo, lo que lo convertía teóricamente en el máximo responsable de cada encargo de misión y transferencia de sacerdotes.
“En Baviera, el padre ya procesado, se abandonó de nuevo a la violencia pedófila y actualmente sigue en su ministerio en el Alta Baviera”, señalaba ya el viernes el portal de este periódico.
Dicho sacerdote, a quien el Sueddeutsche Zeitung no da nombres, estuvo en servicio casi ininterrumpidamente en Baviera de 1980. Antes de Essen, el padre había sido descubierto y denunciado porque habría obligado a un niño, en ese entonces de 11 años, a practicarle el sexo oral.
Luego de haber sido transferido en Baveria, este sacerdote cometió de nuevo abusos contra menores de edad.
De acuerdo con la investigación de dicho periódico, la Iglesia nunca denunció los hechos ante la justicia.
De inmediato la reacción de Federico Lombardi, portavoz de la Santa Sede, no se hizo esperar y antes de que la noticia siguiera su recorrido por el mundo, lanzó un comunicado donde asegura que quien era en ese entonces el Vicario general, Gerhard Grubber, hoy con 81 años, ha asumido toda la responsabilidad por haber elegido confiarle un servicio pastoral a un padre con antecedentes.
Asimismo, desde Bolzano (norte de Italia), también se dio a conocer la experiencia de un exalumno en un convento de esta ciudad, quien, según otro periódico alemán, el Tageszeitung, el muchacho, que en los años de los 60 tenía 15 años, fue víctima de varios favores sexuales por parte de padres que le ofrecían pequeñas cantidades de dinero a cambio.
A diferencia de otras diócesis que no han querido exponer de manera más abierta estos casos, el sitio on line de esta diócesis, puso una dirección de e-mail (molestie@bz/bx.net) para todos los casos que surjan de molestias sexuales y violencia con el fin de ayudar a las víctimas y encontrar a los responsables.
“La diócesis está profundamente amargada y condena todo tipo de abuso. La Iglesia desea aclarar en modo sincero estos hechos, porque las víctimas están en su derecho. Por este motivo la diócesis intenta crear en el sitio de internet diocesano un foro donde vengan examinados eventuales señalizaciones de abuso”, se lee en su portal.
La iniciativa provocó de inmediato la reacción del procurador de Bolzano, Guido Rispoli, quien invitó al obispo a denunciar todos los eventuales episodios de abuso a la magistratura para comenzar las investigaciones penales.
El Vaticano no termina de aclarar su posición frente al tema, pero los casos de pedofilia siguen apareciendo.

Proceso
15 de marzo de 2010

La Iglesia amparó en Múnich a un pedófilo cuando el Papa era obispo


Un cura alemán con antecedentes de abusos sexuales contra menores fue asignado a la comunidad local de la Iglesia de Múnich en 1980, cuando el actual Papa, Joseph Ratzinger, era obispo de la ciudad. La noticia se publica hoy en el Süddeutsche Zeitung, y fue anticipada ayer por su fuerza explosiva, ya que por primera vez aparece el nombre de Benedicto XVI en el escándalo de pedofilia que azota a la Iglesia católica. El portavoz vaticano, Federico Lombardi, intentó minimizar el alcance de la revelación y explicó que, aunque el episodio existió y fue un error, el entonces vicario de Múnich, Gerhard Gruber, que hoy tiene 81 años, ha asumido toda la responsabilidad de aquella decisión.
El sacerdote había obligado a un menor de 11 años a practicarle sexo oral, y fue trasladado desde Essen a Baviera cuando Ratzinger, que fue obispo de Múnich entre 1978 y 1981, era el responsable de asignar las misiones y ordenar los traslados de los curas. En Baviera, el cura fue puesto a trabajar sin interrupción en la comunidad y nunca fue denunciado por la Iglesia a la justicia civil, ni tampoco apartado de su cargo pues sigue ejerciendo el sacerdocio.
Según confirmó el arzobispado de Múnich al diario alemán, el traslado se realizó con la aprobación directa del actual papa Benedicto XVI. "La decisión fue suscrita por el entonces arzobispo". Su portavoz, Bernhard Kellner, habló de "errores graves", cometidos en los años ochenta, que ahora se investigarán. El entonces vicario general dijo que "la reintroducción de esta persona fue un error grave". "Siento muchísimo que a través de esa decisión se pudiera permitir el abuso. Me disculpo con todos los que fueron dañados". De hecho, el hombre volvió a agredir a un menor y fue condenado por un tribunal de la Alta Baviera a 18 meses de cárcel en libertad condicional y una multa de 4.000 marcos (unos 2.000 euros de hoy), en 1986. Para esta fecha, Ratzinger ya había sido trasladado a Roma.
Según la reconstrucción de los hechos publicada en la página del obispado de Múnich, H. (así se refiere al sacerdote pederasta), bajo petición del obispado de Essen fue trasladado a Múnich, en enero de 1980, donde "tenía que hacer una terapia". "El grupo de trabajo del obispado tenía que estar informado de que él tenía que hacer esta terapia a causa de relaciones sexuales con jóvenes".
Según añade el comunicado, "en 1980 se decidió garantizar a H. un alojamiento en la casa de los sacerdotes, de manera que pudiera participar en la terapia. Esta decisión fue suscrita por el entonces arzobispo" el actual Papa. Sin embargo, el vicario general decidió permitir a H. ejercer un papel limitado como guía moral en una diócesis. "En este periodo (entre el 1 de febrero 1980 y el 31 de agosto 1982) no hay acusaciones contra H.".
Cuando ya Joseph Ratzinger se encontraba en Roma, H. fue trasladado a Grafing en la Alta Baviera. Después de las acusaciones y la condena fue suspendido de su trabajo en 1985. Volvió a trabajar en noviembre de 1986.
La noticia contribuirá sin duda a aumentar la tormenta que vive la Iglesia católica ante las crecientes relevaciones de cientos de abusos cometidos por media Europa. Ayer mismo, el Vaticano vivió una jornada de enorme tensión, con la visita del jefe de la Iglesia alemana, Robert Zollitsch. El presidente de la Conferencia Episcopal Alemana (CEA) se reunió durante 45 minutos con el Papa tras entrevistarse con los responsables de la Congregación para la Doctrina de la Fe, y luego dio la cara ante unos 50 periodistas.
Leyó una solemne declaración en la que pidió perdón por los abusos, y reveló que el Papa había animado a su Iglesia a "seguir adelante con decisión y valentía en la tarea de descubrir toda la verdad, sin lagunas y por antigua que ésta sea, para satisfacer los derechos de las víctimas".
Zollitsch aseguró que el Papa recibió "con satisfacción" la elección para el puesto de comisario del obispo Stephan Ackerman, y anunció que el día 23 se reunirán en Berlín en una mesa de trabajo las ministras de Justicia y Familia del Gobierno de Angela Merkel con el propio Ackerman.
Preguntado por los casos de abusos registrados en 19 de las 27 diócesis alemanas, el obispo respondió que todavía no podía dar una cifra exacta. "Hemos enviado un cuestionario a las diócesis para distinguir los abusos sexuales de los pedagógicos, y aún no tenemos toda la información", explicó. En otro momento, mostró su inquietud porque entre los culpables hay "personas de gran autoridad moral". La frase sonó como un preanuncio de la posible inculpación de altos cargos.
Antes de reunirse con Zollitsch, el Papa reivindicó el "valor sagrado del celibato" de los sacerdotes católicos. El celibato es "en la Iglesia latina un carisma necesario" para la ordenación, recordó Ratzinger, que no puede ser explicado con "las categorías culturales dominantes". Ahora, probablemente el Papa se verá obligado a dar explicaciones menos teológicas y más humanas.

El País
13 de marzo de 2010

martes, 2 de febrero de 2010

La Psicología: ¿Un Nuevo Caballo de Troya en la Iglesia? Parte 2


Cada día más y más personas, aun en el campo secular, están poniendo en duda, no sólo la capacidad de la psicología para ayudar a las personas, sino también su supuesto ropaje científico. Por ejemplo, el premio Nobel Richard Eynman, dice lo siguiente acerca del status científico de la psicoterapia: “El psicoanálisis no es una ciencia… tal vez se parezca más al curanderismo” (op. cit.; pg. 34).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, profesor de psiquiatría en la Universidad Estatal de NY, dice: “No es sólo una religión que pretende ser ciencia, sino en realidad una religión falsa que busca destruir a la verdadera religión” (Ibid; pg. 35)..
La psicología y el cristianismo son dos religiones en pugna. Los problemas con los que lucha la psicología son esencialmente religiosos. Carl Jung, uno de los padres de la psicología moderna, veía la “neurosis” como una crisis de orden espiritual, no como un problema médico.
Lean con cuidado este trozo de una de sus obras, y presten atención a ciertas palabras claves que aparecen allí: ¿Qué deben hacer los terapeutas, pregunta Jung, cuando los problemas del paciente surgen de “no tener amor sino sólo sexualidad; ninguna fe, porque teme andar en oscuridad; sin esperanza porque está desilusionado del mundo y la vida, y sin entendimiento porque ha fracasado en la lectura del significado de su propia existencia?”
El problema que encaran los terapeutas, desde este punto de vista, es el de dar a los pacientes amor, fe, esperanza y entendimiento. ¿No son estos problemas netamente religiosos? ¿Cómo podrá un hombre sin Dios proveer tales cosas a un individuo? Como ven, estamos ante una religión rival que intenta desacreditar el cristianismo.
Esto viene a ser más evidente cuando rastreamos las raíces de las teorías y métodos psicológicos. Al tratar de desentrañar el origen de la psicología nos topamos con tres nombres principales: Sigmund Freud, Carl Jung, y Carl Rogers.
El primero decía que las creencias religiosas son una mera ilusión, y que la religión misma no es otra cosa que “la neurosis de obsesión de la humanidad”. De hecho, Freud atribuía a la religión el origen de los problemas mentales del hombre. Siempre fue un crítico acérrimo de las creencias religiosas.
Carl Jung, en cambio, afirmaba que todas las religiones son positivas, pero imaginarias. En otras palabras, son mitos que hacen bien; todas contienen algo de verdad sobre la psiquis humana y pueden ayudar hasta cierto punto.
Jung veía la psicoterapia como una religión alterna. “Las religiones – decía él – son sistemas de sanidad para las enfermedades psíquicas… Es por eso que los pacientes imponen al psicoterapeuta el rol de sacerdotes, y esperan y demandan de él que los libere de sus aflicciones. En consecuencia, los psicoterapeutas nos ocupamos de problemas que, estrictamente hablando, pertenecen al teólogo” (Ibid; pg. 26; el subrayado es mío).
Jung admite que los psicoterapeutas están invadiendo un terreno que antes era manejado por otros. Ahora bien, no debemos pensar que Jung veía el cristianismo con buenos ojos. No. Jung no sólo repudió el cristianismo, sino que exploró otras experiencias religiosas, incluyendo prácticas ocultistas y la nigromancia, es decir, la comunicación con los muertos a través de un médium.
Lo mismo le ocurrió a Carl Rogers. Estudió en un seminario teológico, pero renunció al cristianismo y se volcó hacia la psicología secular, terminando también en la práctica del ocultismo y la nigromancia.
Y ahora nos preguntamos, estos hombres que repudiaron de ese modo el cristianismo bíblico, ¿realmente tendrán algo que decir a la Iglesia de Cristo acerca de cómo deben vivir los cristianos y cómo deben los hombres tratar con los problemas del alma que Dios creó?
Alguien puede decir: “Bueno, eso depende. Si sus postulados son científicos, entonces no habría ningún problema en servirse de ellos. Un científico impío puede llegar a conclusiones científicas objetivas y verdaderas”. Eso es verdad, pero no en este caso.
Recuerden que aquí estamos hablando de los problemas del alma, y de las soluciones que debemos dar a estos problemas. Los psicólogos no pueden estudiar el alma en una forma científica; ellos se limitan al estudio del comportamiento humano, y en base a esos estudios tratan de determinar por qué la gente se comporta cómo lo hace, y cuáles soluciones pueden dar a sus conflictos.
Pero muchos de ellos ni siquiera creen en la existencia del alma, y una gran mayoría niega la existencia del Dios que la creó. ¿Cómo pueden llegar a conclusiones acertadas en ese terreno? Una cosa es establecer un patrón estadístico de comportamiento, y otra muy distinta pretender explicar el por qué de esos comportamientos, y muchos menos cambiarlos.
Cuando la psicología penetra en ese terreno lo que afirma es pura opinión, pura teoría, pero nada más. Puede ser que en algunos casos, sus opiniones sean de cierta utilidad, pero solo en aquellos caso en que, por la gracia común de Dios, estas opiniones coinciden con las de Dios reveladas en Su Palabra. Pero tales aciertos no deben confundirnos: la presuposición de que las teorías y métodos psicológicos son científicos no es más que un mito. La psicología es una especie de religión, y los que aceptan sus postulados lo aceptan por fe.
El famoso historiador Paul Johnson, en su obra Tiempos Modernos, dice lo siguiente: “Después de 80 años de experiencia, se ha demostrado que en general sus métodos terapéuticos (refiriéndose a Freud) son costosos fracasos, más apropiados para mimar a los desgraciados que para curar a los enfermos. Ahora sabemos que muchas ideas fundamentales del psicoanálisis carecen de base en la biología” (pg. 18).
Y Karl Popper, considerado como el filósofo de la ciencia más grande del siglo XX, dice lo siguiente sobre las teorías psicológicas: “Aunque se hacen pasar como ciencias, tienen de hecho más en común con los mitos primitivos que con la ciencia” (Ibíd.; pg. 55-56).
La segunda presuposición errónea que están asumiendo muchos consejeros cristianos hoy día es que la mejor clase de consejería es aquella que utiliza tanto la psicología como la Biblia. Los llamados “psicólogos cristianos” piensan estar en una mejor posición para aconsejar que los consejeros cristianos, que no son psicólogos, y que los psicólogos que no son cristianos. Ellos creen tener lo mejor de los dos mundos.

El problema con esa simbiosis es que los postulados sobre los cuales se basa la psicología secular se oponen tajantemente a los postulados esenciales del evangelio. Si aprobamos uno de ellos automáticamente desaprobamos el otro. Es por eso que a medida que la psicología ha tomado cuerpo en la Iglesia, muchas enseñanzas falsas han comenzado a infiltrarse también, como por ejemplo: Que la naturaleza humana es básicamente buena, que las personas pueden encontrar respuesta para sus problemas dentro de ellos mismos, que la clave para comprender y corregir las actitudes y acciones de un individuo se encuentran en algún lugar de su pasado, que otros son culpables de nuestros problemas, y así podríamos citar muchas otras cosas más.
En muchos círculos cristianos aún el vocabulario ha sufrido cambios trascendentales. Al pecado se le llama “enfermedad”; el arrepentimiento ha sido sustituido por las terapias; los pecados habituales son llamados adicciones, o conductas compulsivas, de las cuales el individuo no parece ser responsable.
Quizás el ejemplo más palpable de esta distorsión es el énfasis que vemos hoy día sobre la importancia de la auto estima y el amor propio para la realización y felicidad del individuo. Aunque este es un tema muy popular hoy día, en realidad tiene un origen reciente. Hace apenas unos 50 años que surgió fuera de la Iglesia, y desde hace unos 30 años para acá se ha introducido con fuerza dentro de ella, adaptándola de tal modo que parece una doctrina bíblica, basada en textos bíblicos.
Uno de los promotores de esta enseñanza dice lo siguiente: “Nuestra habilidad de amar a Dios y de amar a nuestro prójimo es limitada por nuestra habilidad de amarnos a nosotros mismos. No podemos amar a Dios más de lo que amamos a nuestro prójimo y no podemos amar a nuestro prójimo más de lo que nos amamos a nosotros mismos”.
Y otro psicólogo cristiano escribió: “Sin amor por nosotros mismos no puede haber amor por otros… Tu no podrás amar a tu prójimo, no podrás amar a Dios, a menos que te ames primero a ti mismo”.
Esto parece ser un eco de las palabras del Señor Jesucristo al intérprete de la ley, cuando éste le preguntó: “¿Cuál es el gran mandamiento en la ley?” Jesús le respondió: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40).
¿Está ordenando Cristo a los suyos en este pasaje que se amen a sí mismos, como sugieren algunos psicólogos cristianos? De ser así, no serían dos los mandamientos de los que dependen toda la ley y los profetas, sino tres: Ámate a ti mismo, ama a Dios y ama al prójimo. Y de estos tres, ¿cuál sería el más importante? Obviamente, el amarte a ti mismo, porque de ese dependen supuestamente los otros dos.
¿Pero es esa la enseñanza de ese texto? ¡Por supuesto que no! El mandamiento más importante de la ley no es que nos amemos nosotros mismos, sino que amemos a Dios y a nuestro prójimo. El Señor está presuponiendo más bien que nos amamos a nosotros mismos (aún el que se suicida lo hace porque piensa que estará mejor muerto que vivo), y ahora nos dice: “Con esa misma dedicación, con ese mismo fervor, ama a tu prójimo”.
En la Escritura se habla del amor propio como una obra de la carne, no como una virtud. En 2Tim. 3:1-5 Pablo advierte a Timoteo “que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos”. Por eso el llamado de Cristo a los hombres es a negarse a sí mismos y a tomar su cruz. Cualquier mensaje que enseñe lo contrario no puede ser verdadero, ni mucho menos provechoso. La desgracia de los seres humanos radica precisamente en el hecho de estimarse demasiado a sí mismos y de mirar continuamente dentro de sí mismos.
El hombre sin Cristo ha puesto el “yo” en un lugar inapropiado, y por eso su vida es un caos. Cuando el evangelio llega a nosotros, y nos mueve eficazmente a confiar en Cristo, entonces las cosas caen en el lugar que les corresponde. Nuestro interés primordial no debería ser agradar al “yo” y satisfacer sus demandas, sino más bien vivir para la gloria de Dios.
Como podemos ver, la psicología estudia los problemas del hombre desde una perspectiva completamente distinta a la perspectiva bíblica, y por lo tanto no puede haber una relación satisfactoria entre ambas; una de las dos tendrá que ceder ante la otra. Y tenemos mucha razón para pensar que es la Iglesia la que está claudicando ante el humanismo secular.
Concluyo este punto citando al Dr. MacArthur otra vez: “La ‘psicología cristiana’ es un intento de armonizar dos sistemas de pensamiento intrínsecamente contradictorios. La psicología moderna y la Biblia no pueden mezclarse sin un serio compromiso o un completo abandono del principio de la suficiencia de las Escrituras” (Una Breve Mirada a la Consejería Bíblica; pg. 30).
La tercera presuposición errónea que ha volcado a muchos a buscar ayuda en la psicología es que existen problemas en el hombre que no son físicos, y por lo tanto, no pueden ser tratados por un médico, ni tampoco son espirituales, y por lo tanto, no puede tratarlos un pastor. Son problemas netamente psicológicos o mentales.

Pero esto no es más que un mito. O nuestros problemas son orgánicos, y en ese caso debemos buscar la ayuda de un médico, o tenemos un problema espiritual, y entonces debemos ir a un pastor que trate con nosotros con la Palabra de Dios (por la estrecha interacción del alma y el cuerpo en algunos casos necesitará del trabajo conjunto del médico y el pastor).
Una persona puede tener un problema en el cerebro que le esté ocasionando una conducta extraña o anormal, como la arteriosclerosis, o el Alzheimer; pero tales personas no están mentalmente enfermas. Su problema es biológico y, por lo tanto, debe tratarlos un neurólogo no un psicólogo.
Las enfermedades mentales, si usamos ese término literalmente y no en un sentido metafórico, en realidad no existen, como veremos más ampliamente en otros artículos. El psiquiatra investigador E. Fuller Torrey dice con respecto a esta terminología: “El término en sí es disparatado, un error semántico. Las dos palabras no pueden ir juntas” (cit. por Martin y Deidre Bobgan; pg. 179).
Y el psiquiatra Thomas Szasz, a quien citamos anteriormente, dice: “Es costumbre definir la psiquiatría como una especialidad médica que tiene que ver con el estudio, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades mentales. Esta es una definición sin valor, y engañosa. La enfermedad mental es un mito” (Ibid; pg. 181-182).
Esto no es un asunto de semántica meramente, sino un serio error que está causando no pocos inconvenientes en la iglesia de Cristo de nuestra generación. La psicología ha invadido un terreno que no le corresponde, y muchos pastores mansamente han claudicado ante ella.
Cito aquí a Martin y Deidre Bobgan en su obra “Psico – Herejía; la Seducción Sicológica de la Cristiandad”: “La mayor tragedia que produce el nombre erróneo de la enfermedad mental, es que las personas que están experimentando problemas de la vida buscan ayuda fuera de la iglesia. Y cuando piden esa ayuda a un líder de la iglesia, por lo general son (remitidas) a profesionales que se especializan en ‘enfermedad mental’ y ‘salud mental’. Se ha hecho tan fácil enviar a una persona con problemas matrimoniales o de familia a un profesional de la salud mental, como enviar a una persona con una pierna quebrada a un médico”.
Y luego continúan diciendo: “Los problemas de la vida son problemas espirituales, que requieren soluciones espirituales, no problemas psicológicos que requieren soluciones psicológicas. A la iglesia se le ha embaucado para que crea que los problemas de la vida son problemas del cerebro, que requieren soluciones científicas, más que problemas de la mente que requieren soluciones bíblicas… Mientras llamemos ‘enfermedad mental’ a los problemas de la vida, seguiremos sustituyendo la responsabilidad por la terapia” (pg. 185-186).
Nosotros tenemos en la Biblia un manual completo de todo lo que nuestras almas necesitan para una vida bienaventurada que glorifique a Dios. Los médicos deben tratar con los problemas del cuerpo, los cristianos debemos tratar con Cristo y Su Palabra los problemas del alma humana. Decir lo contrario es resucitar la vieja herejía que Pablo combatió en Colosas, que aunque ahora use terminología científica, sigue siendo igualmente errónea y dañina; los falsos maestros de Colosas querían convencer a estos hermanos de que era bueno tener a Cristo y Su Palabra, pero no suficiente; de ahí la advertencia de Pablo en el capítulo 2 de la carta con las que ahora concluyo:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” (Col. 2:8-10).

miércoles, 27 de enero de 2010

ESCÁNDALO EN LA IGLESIA CATÓLICA

La increíble vida de Marcial Maciel

El fundador de los Legionarios de Cristo fue pederasta, tuvo hijos con varias mujeres y plagió el libro de cabecera del grupo. Tantos 'pecados' ensombrecen la beatificación de Juan Pablo II, su gran protector

Juan G. Bedoya


Marcial Maciel soñaba con ser proclamado santo universal... y acabará en los infiernos más profundos de su iglesia. Los últimos descubrimientos sobre la doble y exagerada vida del famoso fundador de los Legionarios de Cristo y del grupo sacerdotal Regnum Christi no dejan lugar a dudas, y eso que aún no ha concluido la investigación ordenada hace un año por Benedicto XVI. Lo que ya se sabe es demoledor. El líder de uno de los más exitosos movimientos del nuevo catolicismo no sólo fue notorio pederasta y drogadicto. También tuvo hijos -al menos cuatro, quizá seis- con varias mujeres, plagió descaradamente el libro de cabecera legionario, titulado El salterio de mis días, e impuso a toda la organización un cuarto voto de silencio para guarecerse de denuncias. Uno de sus antiguos colaboradores le acusa incluso de haber envenenado a su tío abuelo, el obispo Guízar, que avaló la exitosa carrera eclesiástica del ambicioso sobrino en el convulso México de los años treinta del siglo pasado.

"¡Cuánta suciedad hay en la Iglesia!" Este clamor le valió un pontificado al entonces cardenal Joseph Ratzinger. Lo pronunció en un vía crucis en abril de 2005, a punto de reunirse el cónclave para elegir al sucesor de Juan Pablo II. El todopoderoso prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (ex santo Oficio de la Inquisición) sabía de qué hablaba. Los cardenales electores, también. Sobre la mesa del Papa anterior, Karol Wojtyla, se habían acumulado acusaciones de pederastia contra miles de sacerdotes, y también quejas por el encubrimiento de esos delitos por algunos jerarcas en Estados Unidos, Irlanda, Italia, Austria e, incluso, España. El alemán Ratzinger aparecía como el único de los reunidos con información y autoridad suficientes para atajar tal estado de cosas.
El propio Juan Pablo II no se libraba de las críticas. Por citar sólo el caso del fundador de los Legionarios, a la mesa de trabajo del Papa polaco habían llegado durante años cientos de denuncias sobre las andanzas y desviaciones del sacerdote Maciel. El Pontífice las despreció. Maciel era uno de sus preferidos. Llenaba plazas y estadios de fútbol en los viajes del líder católico por el mundo, junto al otro movimiento de moda, el Camino Neocatecumenal del español Kiko Argüello. Aquella protección contra toda lógica amenaza ahora con ensombrecer la anunciada beatificación de Juan Pablo II, a poco que funcione la famosa y vieja figura -desaparecida como tal- del abogado del diablo en todo proceso de canonización.

Cuando el todavía cardenal Ratzinger clamó contra la "suciedad" interna en su iglesia, los cardenales se convencieron de que era el hombre a elegir. Dos días más tarde lo hicieron Papa, el 19 de abril de 2005. Fue entonces cuando se empezó a cavar la tumba del hasta entonces intocable fundador de los Legionarios. Una de las primeras medidas anticorrupción del pontífice Benedicto XVI, en mayo de 2006, le alcanzó donde más dolía. Maciel debía abandonar Roma apresuradamente, y retirarse a su México natal. También debía dejar el poder en manos de alguno de sus colaboradores. La decisión del Vaticano parecía humillante -Maciel era obligado a llevar "una vida reservada de oración y penitencia, renunciando a cualquier forma de ministerio público", se le ordenaba-, pero no acalló el escándalo. Demasiado poco castigo para documentadas acusaciones de abusos sexuales en varios países. Como disculpa, Roma apeló a la edad avanzada del encausado, casi nonagenario. Maciel moriría poco más tarde, en enero de 2008, en Cotija (Michoacán, México). Asunto zanjado, suspiraron sus antiguos amigos en el Vaticano.

Se equivocaban de punta a cabo. Además del clamor dolorido de las víctimas, que pusieron el grito en el cielo por la benevolencia de Benedicto XVI, ahora entraban en escena autoproclamados hijos y mujeres de Maciel reclamando atención y derechos. Todo empezó en Madrid, adonde Maciel venía con frecuencia, a veces discretamente. Al fin y al cabo, fue aquí donde fue recibido con los brazos abiertos en 1941, nada más fundar en México el movimiento de los Legionarios de Cristo, con apenas 20 años de edad. El ministro de Asuntos Exteriores de entonces, el democristiano Alberto Martín-Artajo, fue el encargado de introducirlo en la nacionalcatólica sociedad franquista. Hoy, los Legionarios cuentan en España con una Universidad -la Francisco de Vitoria, en Madrid-, varios seminarios y cientos de colegios, entre otras muchas propiedades.

Los primeros rumores sobre la doble vida de Maciel provocaron un revuelo morboso entre algunos legionarios, abrumados, sobre todo, por las acusaciones de pederastia, que hasta Roma avalaba oficialmente. Si su adorado fundador conoció mujer y tenía una hija, eso espantaba, según ellos, las sospechas del horrendo pecado de pedofilia. Así que lo que debía ser gestionado en sumo secreto, pronto fue un clamor público, filtrado desde dentro. Maciel no sólo tuvo aventuras amorosas, sino que en Madrid vivía una hija suya, con nombre, apellidos y un número de portal concreto en unos lujosos apartamentos de la calle de Los Madroños. La chica, ya madura -la madre murió hace años-, se llama Norma Hilda y ha pactado silencio a cambio de una pensión vitalicia. Quien selló el acuerdo y se ocupó de que la rocambolesca historia acabase ahí fue el mismísimo secretario de Estado vaticano, cardenal Tarcisio Bertone, durante una visita semioficial a España. Ocurrió en los primeros días de febrero del año pasado. El dinero no fue un obstáculo. Hace décadas que en ambientes hostiles el grupo del Maciel es conocido, con ironía, como los Millonarios de Cristo.

Animado por el éxito del apaño maquinado en Madrid, Benedicto XVI tomó otra decisión, con la esperanza de difuminar el escándalo. Ordenó que la investigación se extendiese a toda la organización. El argumento de la medida era inatacable: si el fundador legionario había llevado una vida de crápula, ¿cómo es que nadie de su entorno lo advirtió y denunció? Para encontrar respuestas, el Papa nombró a cinco "visitadores", todos ellos obispos: Ricardo Blázquez, de Bilbao (España); Giuseppe Versaldi, de Alessandria (Italia); Ricardo Watty, de Tebladpic (México); Ricardo Ezzati, de Concepción (Chile), y Charles Joseph Chaput, de Denver (EE UU). Watty inspeccionaría en México y Centroamérica; Chaput, los centros legionarios de Estados Unidos y Canadá; Versaldi, los de Italia, Israel, Corea y Filipinas; Ezzati, los de Suramérica, y Blázquez, los de Europa, con la excepción de Italia. Para facilitarles el trabajo, el Papa, único que puede atar y desatar esas cosas en la confesión católica, derogó el cuarto voto de la Constitución legionaria, que obliga a los seguidores de Maciel a confesarse sólo con sus superiores y a guardar secreto de los conflictos internos.

En un principio, la inspección ordenada por el Papa fue tomada por el sucesor de Maciel al mando de la Legión y del Regnum Christi, el también mexicano Álvaro Corcuera, como un gesto de confianza. El propio cardenal secretario de Estado, Bertone, había dado pie al equívoco en la carta en la que comunicó públicamente la decisión papal. "La visita apostólica es de fundamental importancia y merece la pena consagrarse a ella con amplitud de miras y limpio corazón. [Los legionarios] Siempre podrán contar con la ayuda de la Santa Sede para, a través de la verdad y la transparencia, en un clima de diálogo fraterno, superar las dificultades existentes", decía la carta del cardenal al sacerdote Corcuera.

Lo que no podían prever entonces ambas partes es el aluvión de noticias sobre la vida secreta de Maciel, ahora sin control posible. Para colmo, había entrado en acción un abogado de prestigio, anunciando acciones judiciales civiles, que siempre sacan de quicio a la Santa Sede. El letrado se llama José Bonilla. Uno de sus hijos fue sometido a abusos sexuales a la edad de tres años en un colegio de los Legionarios y le ganó a la Iglesia católica un juicio penal por esos hechos. Ahora representa a tres de los autoproclamados hijos de Maciel, con nombres propios y en busca de reconocimiento legal y compensaciones económicas. Se trata de tres varones, hermanos entre sí, de nacionalidad mexicana. El letrado asegura que Maciel habría tenido tres hijos más, incluida la española Norma Hilda, cuya existencia ya ha reconocido oficialmente la Legión. Otro hijo viviría en Londres, y una sexta hija se mató en un accidente de tráfico cuando iba a recoger a su padre a un aeropuerto de París. Norma Hilda, por cierto, cursó su carrera en la Universidad Francisco de Vitoria, en Madrid, propiedad legionaria.

Los obispos visitadores que llevan casi un año investigando en las instituciones y centros de los Legionarios de Cristo y del Regnum Christi no sueltan prenda de sus averiguaciones. Tampoco desmienten noticia alguna, y eso que se publican a diario, sobre todo en la prensa latinoamericana. Reconocen, en cambio, que los cinco prelados han sido convocados a Roma de urgencia para presentar a Benedicto XVI un primer informe de lo actuado. José Martínez de Velasco, redactor jefe de la agencia Efe y el primero que desveló los escándalos de la Legión -publicó en 2002 el libro Los Legionarios de Cristo, el nuevo ejército del Papa, y dos años más tarde, Los documentos secretos de los Legionarios de Cristo-, sostiene que la investigación está "prácticamente concluida", pese a que son muchas las personas que han solicitado ser recibidos para dar su testimonio o desahogarse.

Martínez de Velasco afirma, además, que las acusaciones de pederastia contra Maciel prácticamente no se han investigado porque estaban suficientemente contrastadas. Las primeras denuncias sobre abusos sexuales en centros de la Legión llegaron al Vaticano en la década de los años cincuenta del siglo pasado, durante el pontificado de Pío XII, paternal protector también del sacerdote mexicano. Éste había llegado a Roma avalado por su parentesco con un tío abuelo suyo, Rafael Guízar, obispo de Veracruz y en proceso de canonización por Benedicto XVI como uno de los héroes de la persecución y guerra de los Cristeros en el México revolucionario de los años treinta del siglo XX. Sin embargo, un libro publicado en México con el título El Legionario, escrito por Alejandro Espinosa, sostiene que el obispo Guízar murió envenenado con cianuro por el propio Maciel. "Guízar acogió a su sobrino en su seminario clandestino, pero la buena relación entre ambos duró hasta que el obispo descubrió que el joven Maciel le estaba pervirtiendo su seminario con relaciones sexuales con otros estudiantes. El día en que el obispo murió había tenido una discusión muy fuerte con Maciel", sostiene.

Apoyado con información de algunos testigos del suceso y con confesiones que el mismo Maciel le hizo cuando tenía con él una relación muy cercana, Espinosa armó esta hipótesis. "La muerte de monseñor Guízar no quedó esclarecida. Y cuando años después exhumaron su cadáver, se le halló incorrupto y con el pelo rojizo, tal y como deja el cianuro a los cuerpos. Pero la gente se fue por el lado del milagro", sostiene este ex legionario, él mismo sometido a abusos cuando estudiaba en el seminario que la Legión posee en Ontaneda (Cantabria). Hoy vive retirado en el campo mexicano, con estrecheces económicas y, aún, amenazado por antiguos correligionarios. En cambio, el postulador en México de la causa de canonización de Guízar, el sacerdote Rafael González Hernández, tacha de absurda la historia. "Monseñor Guízar murió en 1938 a causa de una insuficiencia cardiaca y de un ataque de diabetes. Tenía 60 años y ya era un anciano decrépito y acabadísimo, pues gastó su vida al servicio de los fieles. Efectivamente, 12 años después de su muerte, en 1950, sus restos fueron exhumados y se encontraron incorruptos", afirma.

Lo cierto es que, con informaciones de acá y de allá, más lo que le han aportado ya los visitadores, el Papa tiene datos suficientes sobre la situación de la Legión de Cristo y sobre las acusaciones contra el fundador y algunos de sus colaboradores. La decisión que adopte se conocerá el próximo marzo. Según Martínez de Velasco, el Vaticano se debate entre tres opciones: disolver la congregación, proceder a su refundación o designar un comisario pontificio que conduzca a la Legión hasta un Capítulo General de renovación total.

Desde la disolución de los jesuitas en 1773 por Clemente XIV, forzado por los reyes de Francia, España, Portugal y de las dos Sicilias -por motivos de poder, por tanto-, la Iglesia católica no se había enfrentado a un caso igual, esta vez por sucios escándalos sexuales y financieros. Benedicto XVI, él mismo acusado de no haber actuado con diligencia cuando estaba al frente de la Congregación para la Doctrina de la Fe, se enfrenta al peor momento de su pontificado, sobre todo si la investigación interna confirma una culposa pasividad de Juan Pablo II por amistad personal con Maciel.

El País

24 de enero de 2010

miércoles, 25 de noviembre de 2009

LA AMENAZA DEL ANTINOMIANISMO

Por Juan Wesley

"Un golpe a la raíz" o "Cristo apuñaleado en la casa de sus amigos"
"Judas, ¿con un beso entregas (traicionas) al hijo del hombre?" (Lc. 22:48)

1.- "Sin santidad nadie verá a Dios" (Heb. 12:14). Sin santidad nadieJuan Wesley verá el rostro de Dios en la gloria. Nada debajo del cielo puede ser más seguro que esto, pues "la boca de Jehová lo ha dicho" (Is. 1:20). "Y el cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán" (Mc. 13:31). Dios caería de los cielos, de la misma manera, si esta palabra cayera a tierra; esto no puede suceder. Nadie vivirá con Dios, sino aquel que ahora vive para Dios; nadie gozará de la gloria de Dios en el cielo sino aquel que lleve la imagen de Dios en la tierra. Nadie que no es salvo del pecado será salvo del infierno en el más allá; nadie podrá ver el reino de Dios en los cielos a menos que el reino de Dios esté en él aquí. Quien quiera que vaya a reinar con Cristo en el cielo debe tener a Cristo reinando en él en la tierra. Este debe tener ese "mismo sentir (pensamiento) que hubo en Cristo Jesús" (Fil. 2:5) haciéndolo apto para "andar como él anduvo" (1 Jn. 2:6).

2.- Sin embargo, tan cierto como es esto y tan claramente como es enseñado en las Sagradas Escrituras, difícilmente hay entre todas las verdades de Dios una que sea tan poco recibida por los hombres como ésta. Ciertamente, de alguna manera, fue intuida incluso por los sabios impíos, algunos de ellos afirmaron que nada agradaba a Dios sino el: "sancti recessus mentis, et incoctum generoso pectus honesto": "Una mente santa y virtuosa y un corazón inmerso en generosa honestidad". Aunque no podían negarlo, no obstante de una manera fácil y eficaz se evadieron de esa verdad. Fabricaron "algo" que pudiera hacer "las veces" de la santidad interior: crearon ritos y ceremonias, formas externas o acciones gloriosas para suplirla. Así los romanos lanzaron su cruzada a la felicidad futura y dieron "entrada al cielo" a todo aquel que peleara valerosamente defendiendo a su patria; a aquellos que en su vida hubiesen sido sacerdotes puros; también a los inmortales poetas que escribieron versos dignos de Febo; y también a aquellos que enriquecieran a la humanidad a través de las artes. Para los sabios impíos esto era más que suficiente para asegurarle al hombre un lugar en el cielo.

3.- Esto, por supuesto no fue admitido por los romanos modernos quienes desecharon tales grotescas conclusiones, y aunque rechazaron estas ideas, se ingeniaron un nuevo camino para llegar al cielo "sin santidad": hacer penitencias regulares; peregrinajes a los lugares santos; orar a los santos y a los ángeles, y sobre todo esto inventaron las misas de difuntos, la absolución por un sacerdote y la extrema unción. Todo esto satisfizo a los romanistas de la misma manera que los retablos a los impíos. Miles de ellos creyeron sin lugar a dudas que practicando estas cosas, sin santidad alguna, verían al Señor en la gloria.

4.- A los protestantes no les satisfizo esto. Reconocieron que tal esperanza no era mejor que una telaraña. Se convencieron que cualquiera que se apoyara en semejante cosa se apoyaba en un brazo roto. ¿Qué podían entonces hacer? ¿Cómo podrían ver a Dios sin santidad? Pues decidieron hacerlo, no dañando a nadie, haciendo el bien, asistiendo a la iglesia y tomando los sacramentos. De esta manera muchos miles se sentaron en las bancas de las iglesias, convencidos que estaban ya en el camino directo al cielo.

5.- No obstante muchos no se pudieron quedar allí. Esto lo calificaron como "el papismo del protestantismo". Ellos estaban persuadidos que aunque nadie puede ser un verdadero cristiano sin abstenerse cuidadosamente de todo mal, haciendo uso de la gracia en cada oportunidad y haciendo todo el bien posible a los hombres, por otro lado, un hombre puede hacer todo esto y ser todavía un impío. Ellos sabían que ésta era una religión muy superficial, apenas bajo la piel: por lo tanto, no es cristianismo verdadero, ya que este reside en el corazón, es adorar a Dios "en espíritu y en verdad" (Jn. 4:23). No es otra cosa sino "el reino de Dios EN nosotros" (Lc. 17:21). Es la "vida de Dios en el espíritu del hombre", es la mente que estuvo en Cristo Jesús, es "justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo" (Rom. 14:17).

6.- Además, de ver esto y darse cuenta de que ésta era una religión más profunda, sin embargo no está cimentada en un fundamento correcto, porque: "nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo" (1 Cor. 3:11). Nadie puede tener la mente de Cristo hasta que ha sido justificado por Su sangre, hasta que es perdonado y reconciliado con Dios a través de la redención que es en Cristo Jesús, y nadie puede ser justificado, de esto están seguros, sino por la fe y sólo por la fe, pues: "mas al que no obra, sino cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada por justicia" (Rom. 4:5).

7.- ¿Qué evasión podría encontrar el hombre ahora? ¿Qué vereda podría encontrar Satanás para dejar sin efecto toda esta luz? ¿Qué se podía hacer cuando esa gran verdad: "por gracia sois salvos por medio de la fe" (Ef. 2:8) era cada vez más y más recibida? ¿Qué?, sino persuadir a los mismos hombres que la recibieron que "convirtieran la gracia en libertinaje" (Judas 4).
"Simón el mago" apareció haciendo esto mismo y enseñando "que Cristo lo había hecho todo, lo había sufrido todo: que Su Justicia siendo impuesta en nosotros, ya no necesitamos hacer nada nosotros; que viendo que había tanta santidad y justicia en Él, nosotros no necesitamos agregarle más; que si pensamos que hay algo de esto en nosotros o buscamos tenerla es renunciar a Cristo; que desde el principio hasta el fin de la salvación todo está en Cristo, nada en el hombre y que los que predican lo contrario son legalistas que no conocen en absoluto el evangelio"

8.- Esto es en verdad un golpe mortal a la raíz (Os. 9:16). A la raíz de toda santidad y toda verdadera religión. Esto es "una puñalada a Cristo en la casa de sus amigos" (Zac. 13:6) de todos aquellos que profesan ampliamente amarlo y honrarlo, destruyendo el propósito mismo de su muerte: saber "destruir las obras del diablo". Porque donde quiera que esta doctrina sea recibida no hay ya lugar para la santidad, la aniquila de la cabeza a los pies y destruye tanto la raíz como la rama (Mal. 4:1). De hecho, rasga todo deseo de ella y todo trabajo por conseguirla; prohíbe toda exhortación ya que puede alentar su deseo o su esfuerzo; hace al hombre temeroso de su propia santidad, temeroso de anhelar cualquier pensamiento o movimiento hacia ella, ya que el que lo hace niega la fe y rechaza la justicia de Cristo. De esta manera en lugar de ser "celosos de las buenas obras" (Tito 2:14), éstas se convierten en un aguijón en sus narices. Y se convierten infinitamente más temerosos de "las obras de Dios" (Jn. 6:28) que de "las obras del diablo".

9.- Esta es sabiduría, pero no sabiduría de los santos sino sabiduría diabólica. Esta es la obra maestra de Satanás. ¡Más lejos que esto no puede ir! Hacer santos a los hombres sin que tengan un gramo de santidad en ellos. Santos en Cristo, aunque impíos en ellos mismos. Están en Cristo Jesús sin un ápice de la mente de Cristo o del sentir que hubo en Él. Están EN Cristo aunque su naturaleza caída esté en su totalidad EN ellos. Son completos en ÉL (Col. 2:10), aunque "en ellos" sigan siendo tan orgullosos, vanos, codiciosos y pasionales como siempre. Es suficiente: pueden seguir siendo injustos pues en Cristo se "cumple toda la justicia" (Mt. 3:15).

10.- ¡0h simples! "¿Hasta cuando, oh simples, amareis la simpleza?" (Prov. 1:22). ¿Cuánto tiempo mas buscareis la muerte en el error de vuestras vidas? o ¿no sabéis, aunque os enseñen otra cosa, que "los injustos no heredarán el reino de los cielos?" (1 Cor. 6:9). "No os engañéis" aunque muchos desean engañaros, bajo la pretensión "válida" de exaltar a Cristo, una pretensión que más fácilmente te roba por cuanto "Él es precioso para ti" (1 Pe. 2:7). Pero mientras el Señor viva: "ni los fornicarios, ni los idolatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios" (1 Cor. 6:9-11). Habéis sido realmente cambiados, no sólo no se te tomó en cuenta, sino que de hecho fuisteis hechos justicia. "La ley -el poder interior- del Espíritu de vida en Cristo Jesús te ha hecho libre", verdaderamente libre de la ley -el poder- del pecado y de la muerte (Rom. 8:2). Esta es la libertad, verdadera libertad del evangelio, experimentada en cada creyente. No libertad de la Ley de Dios o de las obras de Dios, sino de la ley del pecado y de las obras del diablo. Mirad que estéis firmes en esta real -no imaginaria- libertad con la que Cristo te ha hecho libre. Y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud, por causa de esos vanos habladores, puesto que ya habéis limpiamente escapado (Gal. 5:1).

Yo te testifico, que si continúas aun en pecado, Cristo en nada te aprovecha, que Cristo no es tu salvador a menos que te salve de tus pecados, y si no purifica tu corazón, la fe en nada te aprovecha. ¡Oh!, ¿cuándo entenderéis, que el oponerse tanto a la santidad interior como exterior bajo el disfraz de exaltar a Cristo, es directamente actuar el papel de Judas traicionando al Hijo de Hombre con un beso?

Arrepentíos, arrepentíos. No sea que Él os divida con la espada de dos filos que sale de su boca (Ap. 1:16). Son ustedes mismos, los que al oponerse al propósito verdadero de Su venida al mundo, están crucificando de nuevo al Hijo de Dios y exponiéndolo a vituperio abierto (Heb. 6:6). Son ustedes quienes esperando ver al Señor sin santidad (Heb. 12:14) a través de la justicia de Jesucristo "hacéis de la sangre del pacto una cosa inmunda" (Heb. 10:29) manteniendo la impiedad de los que tanto en ella confían. ¡Cuidado! por que la maldad está delante de vosotros. Si aquellos que sin confesar a Cristo mueren en sus pecados recibirán siete veces el castigo a su impiedad, con seguridad ustedes que han convertido a Cristo en un "ministro de pecado" (Gal. 2:17) serán castigados setenta veces siete. ¿Qué? ¿Puede Cristo destruir su propio reino? ¿Hacer a Cristo un instrumento de Satanás? ¿Poner a Cristo en contra de la santidad? ¿Hablar de Cristo como salvando a Su pueblo en sus pecados? Todo esto no es mejor que decir: "Él los salva de la culpa pero no del poder del pecado". ¿Harás de la justicia de Jesucristo tal cobertura de la injusticia del hombre queriendo decir con esto que el "impío" de cualquier clase heredará el Reino de los Cielos?

¡Detente! ¡Considera! ¿Qué estás haciendo? Habías corrido bien al principio, ¿quién os embrujó? ¿Quién os ha corrompido de la simplicidad de Cristo, de la pureza del evangelio? Tú sabes "que aquel que cree es nacido de Dios" y "que el que es nacido de Dios no practica el pecado, pues Aquel (Jesús) que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca" (1 Jn 5:18). ¡Oh!, ¡volveos al verdadero, al puro, al evangelio primitivo, el que habéis recibido en el principio! Volveos a Cristo, que murió para haceros una nación santa "celosa de buenas obras". "Recuerda, por tanto, de dónde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras" (Ap. 2:5). "Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo" (Jn. 5:17). Si no trabajáis, vana es vuestra fe. ¿Por qué? "¿Quieres saber, hombre vano, que la fe sin obras es muerta" (Stg. 2:20)? "Acaso no sabéis que aunque tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy" (1 Cor. 13:2). ¿Acaso no sabéis que toda la sangre y la justicia de Cristo, a menos que tengamos la mente de Cristo y ese sentir que hubo en Cristo Jesús y andemos como el anduvo, sólo nos hará dignos de mayor condenación? "Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad" (1 Tim. 6:3-5). No tengáis más temor de exhortaciones fuertes enfocadas a la santidad ya sea interior como exterior. Porque en esto el Padre es glorificado y el Hijo de Dios verdaderamente exaltado. No llaméis de una manera estúpida y sin sentido a todo esto: "Legalismo" -palabra tonta y sin sentido-. No estéis temerosos "de estar bajo la ley de Dios" sino de "estar bajo la ley del pecado". Amad más las predicaciones estrictas, aquellas que más urgen en el corazón y te muestren en que no te pareces a Cristo, y aquellas que te impulsen a amarlo con todo tu corazón y a servirlo con todas tus fuerzas.

Permitidme que os alerte de otra palabra vana y sin sentido. No digáis, "Yo nada puedo", pues si lo hacéis entonces no conocéis nada de Cristo, y no tenéis fe. Porque si tú tienes fe, si tú crees, entonces tú "puedes hacer todas las cosas en Cristo que te fortalece" (Fil. 4:13). Tú puedes amarlo y guardar sus mandamientos y para ti "Sus mandamientos no son gravosos" (1 Jn. 5:3). "¿Gravosos a los que creen?", en ninguna manera. Son el gozo de tu corazón. Muestra pues tu amor a Cristo guardando sus mandamientos, caminando en sus ordenanzas sin mancha (Lc. 1:6). Honra a Cristo obedeciéndole con todas tus fuerzas, sirviéndole con todo tu empeño. Glorifica a Cristo imitándolo en todas las cosas, andando como Él anduvo. Guárdate para Cristo guardándote en todos sus caminos. Confía en Cristo para que viva y reine en tu corazón. Ten confianza en Cristo que Él va a cumplir en ti todas sus preciosas promesas, que Él hará en ti todo el placer de Su benignidad y toda la obra de fe en poder. Aférrate a Cristo hasta que Su sangre te haya limpiado de todo orgullo, enojo y todo deseo del mal. ¡Deja que Cristo lo haga todo! Deja que Aquel que ha hecho todo por ti, lo haga todo en ti. Exalta a Cristo como príncipe, para dar arrepentimiento, como salvador para darte al mismo tiempo la remisión de tus pecados como un corazón nuevo, para renovar un espíritu recto en ti (Sal. 51:10). Este es el evangelio, el puro, el genuino evangelio: Las buenas nuevas de salvación.

No es nuevo, sino el antiguo evangelio que permanece para siempre, el evangelio, no de Simón el mago, sino el de Jesucristo. El Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo "os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos, cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios" (Ef. 3:16-19).

miércoles, 4 de noviembre de 2009

CARACTERISTICAS CLASICAS DE LOS RELIGIOSOS ENGAÑADOS

Por Carlos G. Finney

1. Una indiferencia hacia los pecados de los demás es evidente de una mente inconversa y que se justifica de los pecados. Es imposible que una alma arrepentida no se oponga profundamente y de todo corazón a cualquier tipo de pecado. Y si en verdad está opuesta de todo corazón es imposible que no manifieste absolutamente esta oposición, pues el corazón controla la vida de una persona por una ley de causa y efecto: "Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Prov. 23:7a).

2. Obviamente, cuando alguien manifiesta complacencia de corazón hacia el pecado o hacia los pecadores, es una evidencia segura de un estado mental de inconversión. "La amistad del mundo es enemistad contra Dios". Cuando alguno se complace en los pecadores, el tal es amigo del mundo, y enemigo de Dios.

3. Cuando alguien manifiesta una falta de celo para oponerse al pecado y promover las conversiones de otros, es un indicador seguro de un estado mental de inconversión. La persona que en verdad ha sido convencida de pecado, y se ha convertido del pecado al amor y servicio de Dios, no puede sino manifestar un profundo interés en todos los esfuerzos que se hagan para expulsar al pecado fuera del mundo. Esa alma no puede ser sino celosa en oponerse al pecado y en edificar y establecer la justicia en la tierra.

4. Cuando alguien manifiesta oposición a Dios en cuanto a su gobierno providencial o moral, es una evidencia de inconversión del corazón. Una persona convertida, como se ha dicho antes, siempre justificará a Dios en todos sus caminos. Esto está implícito cuando el arrepentimiento es genuino. Una disposición a quejarse de lo estricto y lo riguroso de los mandamientos de Dios, el hablar quejándose de la providencia de Dios (de "cómo" Dios permitió que sucedieran las cosas), murmurar ante sus decisiones y sobre las circunstancias en que se ha puesto a una persona es evidencia de un estado mental inconverso y rebelde.

5. Cuando alguien tiene falta de confianza en el carácter, fidelidad y promesas de Dios es una evidencia segura de que la persona no es convertida. Una desconfianza de Dios, en cualquier aspecto no puede ser consistente en un corazón convertido.

6. La ausencia de paz mental, es una evidencia segura de que es inconverso. El alma convertida debe tener paz de conciencia, porque la conversión es un estado de rectitud consciente. También debe tener paz con Dios al contemplar y confiar en el sacrificio de Cristo. El arrepentimiento es un "volverse" de una actitud de rebelión contra Dios, a un estado de sumisión universal a Su voluntad y una aprobación de la misma como sabia y buena. Esto, obviamente, trae paz al alma. Cuando hay una evidencia de falta de paz, es una prueba de inconversión.

7. Cualquier manifestación clara de egoísmo, es evidencia conclusiva de que la persona actualmente es inconversa. El arrepentimiento, como hemos visto, consiste en el cambio de alma del egoísmo a la benevolencia. Claro esta que la presencia de egoísmo o de un espíritu de autosatisfacción o autocomplacencia en la persona es una evidencia tremenda de un estado de inconversión. Arrepentimiento implica el negarse a uno mismo, la negación o sujeción de todos los apetitos, pasiones o propensiones a la ley de Dios desarrollada en la razón. Entonces pues, un espíritu evidentemente de autocomplacencia, o sea una disposición para buscar la gratificación de los apetitos y pasiones, como por ejemplo, la sujeción de la voluntad al uso del alcohol, tabaco, o cualquiera de los apetitos naturales o artificiales, y todo esto bajo la luz del evangelio y en oposición a la ley de la razón, es evidencia absoluta de que la persona actualmente es inconversa. Es imposible que este tipo de satisfacciones puedan existir junto con un corazón arrepentido. Tal persona debe ser inconversa o entonces, la inconversión no existe.

8. Un espíritu de autojustificación es otra evidencia de inconversión. Esta manifestación es exactamente lo contrario de la que tiene una persona verdaderamente convertida.

9. Las personas que tienen una disposición para estar poniendo excusas por no hacer su deber es también una evidencia final de que tienen un corazón no arrepentido. El arrepentimiento implica el deshacerse de todas las excusas por la desobediencia en todas las cosas. Obviamente, cuando hay una disposición de crear excusas por no SER y HACER todo lo que Dios nos pide, es seguro de que hay, sin duda alguna, una mente inconversa. Es estar en guerra contra Dios.

10. Una falta de franqueza acerca de cualquier área moral en la vida de la persona la evidencia como inconversa. Un estado de conversión de la voluntad está dedicado a conocer y abrazar toda verdad. Entonces pues, una mente insincera y prejuiciosa es inconsistente con la verdadera conversión, y cuando hay una manifestación de prejuicio, es la prueba de que la persona actualmente es inconversa. La negativa o falta de disposición para ser escudriñado, y el traer todos nuestros caminos y palabras a la luz de la verdad. La falta de disposición para ser reprobado cuando estamos en error, es una indicación segura de una mente inconversa. "Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no tiene la luz, para que sus obras no sean reprendidas. Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios" (Jn. 3:20,21).

11. Una reforma PARCIAL de la vida, también indica que el corazón no ha abrazado toda la voluntad de Dios. Cuando se manifiesta una disposición para cometer algún pecado, no importa que tan pequeño, es evidencia segura de que la persona es inconversa. El alma verdaderamente arrepentida rechaza el pecado, ¡y claro! Todo tipo y grado de iniquidad es abandonado, pisoteado y aborrecido. "Porque cualquiera que guardare toda ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos" (Stg. 2:10); o sea, si un hombre peca deliberadamente o desobedece a Dios, es seguro que él desde el fondo de su corazón no lo obedece verdaderamente en nada. No tiene un estado mental obediente. Si en verdad tuviera un respeto supremo hacia la autoridad de Dios, no podría sino obedecerlo en todas las cosas. Entonces, si encontramos a una persona que dijera haberse convertido y que no manifiesta el espíritu de obediencia universal, si en algunas cosas todavía es autoindulgente, que quede claro que tal persona todavía está en pecado y que se encuentra en "hiel de amargura y prisión de maldad".

12. La negligencia o el rehusar confesar y restituir, de acuerdo a la oportunidad y la habilidad que se tiene, es evidencia segura de una mente injusta e inconversa. Parecería imposible para una alma verdaderamente arrepentida, el NO impactarse de inmediato con el deber de confesar y restituir a todos aquellos que han sido heridos por ella. Cuando esto no se hace o se demora demasiado, tiene que haber inconversión. El corazón controla la vida de una persona por una ley de causa y efecto; cuando existe un corazón que confiesa y abandona su pecado es imposible que esto no aparezca en la forma de una confesión y restitución externa.

13. Un espíritu de codicia o de "ir en pos del mundo" es una indicación segura de inconversión. Primera de Juan 5:4 y 5: "Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe. ¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?". Aquí se explica claramente que nuestra fe "vence al mundo" y que el que en verdad cree en Jesucristo "ha vencido" al mundo. Efesios 2:2 dice que el espíritu del mundo "opera en los hijos de desobediencia" (Esto es: "correr en pos del mundo"). Es un hambre y sed y devoción por este mundo. El "hambre de tener", o codicia, cuando se practica, es evidencia positiva de una vida inconversa. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no esta en él.

14. La falta de interés en los pecadores y la falta de compasión por ellos, es una señal segura de que la persona no está convertida al Señor y no es salva. Si uno ha visto su propia culpa y miseria y se ha encontrado hundido en el sucio lodo de sus propias abominaciones y ha hallado el camino para escapar, entonces tendrá sentimientos profundos por los pecadores y tendrá gran compasión y preocupación por ellos, así como celo por su salvación y esto le será tan natural como respirar. Si esa simpatía y ese celo no se manifiestan, confiemos en que la persona es inconversa, pues hay una falta de ese amor a Dios a las almas que siempre viene con el arrepentimiento real. ¿Has visto a alguno que dice haberse convertido a Cristo y que su compasión no le mueve y que no tiene un celo vivo por la salvación de las almas? Estate segura de que estás viendo a un hipócrita.

15. La pereza espiritual o la indolencia es una señal de una persona inconversa de corazón. El alma que se vuelve completamente a Dios y se consagra a El , y que se dedica a promover Su gloria, en la construcción de Su reino, será, y debe ser todo, menos floja y perezosa. Una disposición para la ociosidad espiritual o al reposo, o a la indolencia de cualquier tipo, es una evidencia de que la persona no se ha arrepentido y convertido de corazón.

Y pudiéramos seguir este tema indefinidamente, pero lo que se ha dicho debe ser suficiente para esta enseñanza, y es suficiente para darte las claves con las cuales identificar las evasiones y los engaños de los corazones inconversos.

viernes, 4 de septiembre de 2009

ORACIÓN FUERTE AL ESPÍRITU SANTO

¿QUIENES SON Y DE DONDE VIENEN?

La Iglesia Universal del Reino de Dios fue fundada por Edir Macedo Becerra en Brasil el año de 1977. Macedo, quien se auto-proclamó "Obispo" anteriormente trabajó como cajero para la lotería del estado de Río de Janeiro. El 19 de abril de 1995 la revista brasileña Veja reportó que existen más de 2,OOO Iglesias Universales del Reino de Dios en Brasil, con un promedio de 3 millones de miembros. La Iglesia Universal está activa en 29 países (por todo Sudamérica, algunas en Norte América, Africa, y Europa). En los Estados Unidos existen aproximadamente 17 iglesias; transmiten un programa de televisión diariamente por Telemundo; publican dos periódicos: uno titulado Universal News (con una circulación de más de 100,000) y el otro Pare de Sufrir. En Brasil, controlan 16 estaciones de televisión, 22 estaciones de radio, dos periódicos, dos imprentas, un estudio de grabaciones y una fábrica de muebles. En México se les conoce por diferentes nombres "La Comunidad del Espíritu Santo", "La Oración Fuerte al Espíritu Santo" o simplemente "La Iglesia Universal del Reino de Dios".
Macedo ha tenido numerosos problemas con las autoridades de Brasil y fue encarcelado por 11 días en 1992 con cargos de fraude, charlatanería, y curanderismo, pero en diciembre de 1994 la mayoría de sus problemas legales habían sido resueltos.
La Iglesia Universal cree en todas las doctrinas fundamentales del cristianismo, tales como la deidad de nuestro Señor Jesucristo, la Trinidad, la resurrección corporal de Jesucristo, la salvación por gracia a través de la fe en Jesucristo y la inerrancia de la Biblia. Sin embargo, a pesar de su ortodoxia, se ha desviado en prácticas secundarias, de las cuales no encontramos apoyo bíblico. Estaremos señalando algunas de estas prácticas y comparándolas a la luz de las Escrituras. Y así siguiendo el consejo que el Sr. Macedo recomendó en unos de sus libros, cuando dijo:
"Todo en la vida, ideas, posiciones, comportamientos, enseñanzas, teorías, teología, valores éticos, etc., debe ser comparado, puesto en comparación con las enseñanzas bíblicas. Todo aquello que vaya en contra de sus principios básicos debe ser rechazado" (énfasis agregado).
"AMULETOS CRISTIANOS"

La Iglesia Universal constantemente le ofrece a las personas artefactos sincrónicos para recibir milagros tales como: "piedras de la tumba de Jesús", "el agua bendita del Jordán", "la rosa milagrosa", "sal bendecida por el Espíritu Santo". Se anuncian en periódicos seculares de la siguiente manera: "Asista y coma el pan bendecido para curar las enfermedades." Estas cosas tienden a atraer a gente supersticiosa y vulnerable. Esta clase de estrategia es peligrosa, porque esto en si, viene a ser una forma de idolatría. La persona que ignora las Escrituras llega a ese lugar pensando que aquel artefacto lo va a sanar, liberar de demonios, o le va a traer prosperidad, depositando su fe en aquel artefacto en lugar del Dios verdadero. La Biblia está en contra de la idolatría (Ex. 22:20; Lv. 26:30; Dt. 17:3-7; Isa. 47:13-15). Además, no hay fundamento bíblico para justificar el uso de estos artefactos.

¡HAGA SU DESEO Y FROTE LA LAMPARA DE ALADINO!

La Iglesia Universal pone un énfasis no bíblico en la sanidad y en cualquier cosa que uno pide en oración, cuando declaran lo siguiente:
"Por su fe, usted puede lograr todo de Dios. Jesús dijo cualquiera (Mr. 11:23-24), no importa cual sea su religión, su filosofía de vida, su nivel cultural, social, económico; si usted clama a Dios y cree en su corazón que lo que pidió, ya lo ha recibido, entonces eso acontecerá en su vida"(énfasis agregado).
"No importa cual sea su religión", dice Macedo. Esta declaración es incorrecta, porque sí importa cual sea su religión, porque el Dios de los mormones, Testigos de Jehová, musulmanes, budistas no es el Dios de la Biblia. Si queremos que nuestras peticiones sean contestadas debemos asegurarnos que son dirijidas al Dios de la Biblia; de otra manera debemos cuestionar quién efectuó aquel milagro, el Dios de la Biblia o el dios de este mundo (el diablo).
Además, esta clase de razonamiento abre la puerta a esperanzas falsas (especialmente en los lectores que no tienen un conocimiento bíblico) acerca de la manera que Dios contesta las oraciones. La Iglesia Universal no enseña el mensaje bíblico en su totalidad de la manera que Dios contesta nuestras oraciones.
Veamos lo que la Biblia enseña acerca de este tema. Es cierto que cuando pedimos algo a Dios debemos de ejercer fe, porque la Bibia dice "Sin fe es imposible agradar a Dios" (Heb. 11:6). Pero nunca debe de ser una fe en nuestra propia fe. Tenemos que asegurarnos que cuando pedimos algo a Dios estamos en Cristo y en Su Palabra (Jn. 15:7). No debemos de pedir con malos motivos (Stg. 4:3). Todo lo que pedimos debe ser conforme a Su voluntad (1 Jn. 5:14) (no necesariamente en este orden).

DINERO... DINERO... DINERO

El Sr. Macedo, también fomenta la enseñanza errónea del movimiento de la Prosperidad. El dice: "Yo no sigo a un Dios pobre. Si su Dios es pobre es porque sus pensamientos son pobres... La pobreza es del diablo; no de Dios". Macedo ignora por completo lo que las Escrituras dicen acerca de los pobres y la pobreza.
"Hermanos míos amados, oíd: ¿No ha elegido Dios a los pobres de este mundo, para que sean ricos en fe y herederos del reino que ha prometido a los que le aman"? (Stg. 2:5).
Macedo en otro libro dice:
"Usted, lector, es heredero de todas las cosas y en su vida debe de resplandecer la gloria de su Padre. Nada de contentarse con las desgracias o con la pobreza. Levántese ahora mismo y asuma su posición" (énfasis agregado).
El apóstol Pablo contradice esta declaración, cuando escribe a los Filipenses y les dice:
"..... he aprendido a CONTENTARME, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad" (Fil. 4:11-12) (énfasis agregado).
Nuestro Señor Jesucristo dijo: "¡Tengan cuidado! Guárdense de toda avaricia; la vida del hombre no consiste en la abundancia de sus bienes" (Lc. 12:15 N.V.I.).
"No acumulen para sí tesoros en la tierra, donde la polilla y el óxido corroen, y donde los ladrones entran a robar. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde la polilla ni el óxido corroen, y donde los ladrones no entran a robar. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón" (Mat. 6:19-21 N.V.I).

¿ES EL HOMBRE EL AMO Y DIOS SU SERVIDOR?

En lugar de que el creyente sea el servidor de Dios, el Sr. Macedo hace a Dios el servidor del creyente y al creyente el amo y controlador de su propio destino. Cuando Macedo declara: "Si usted planta, confiando que Dios lo va a bendecir, El está obligado a multiplicar su cosecha. Depende de usted. Usted decide su destino en esta vida. No es la gente, Dios, o el diablo, sino lo que usted elije eso es lo que determina el resultado en su vida"(énfasis agregado). Con esta clase de declaraciones el Sr. Macedo ignora totalmente que Dios, su creador y el mío, es un Dios soberano y que El no está obligado a hacer absolutamente nada por nosotros que El no quiera hacer, ya que Dios contesta nuestras oraciones cuando oramos según Su voluntad, no la nuestra (Stg. 2:5), como mencionamos anteriormente. El día que Dios esté obligado a hacer algo por nosotros, Dios dejará de ser Dios, pero sabemos que esto nunca sucederá.
DEMONIOS EN CADA ARBUSTO

La Iglesia Universal practica la liberación de demonios en los incrédulos como también en los cristianos. Nosotros no ignoramos que tenemos una guerra espiritual "contra principados, contra potestades, contra los gobernantes de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad" (Ef. 6:12). Pero la práctica de liberar demonios en cristianos verdaderos es antibíblica, ya que en ninguna parte de la Biblia encontramos a cristianos siendo liberados de demonios, solamente a los incrédulos. También, en algunas de sus iglesias, antes de comenzar el servicio, se acostumbra orar por la liberación de espíritus, tales como la hechicería, idolatría, adulterio, fornicación, lascivia, celos, pleitos, envidias, borracheras, etc. en las personas presentes.
Esta clase de enseñanza y práctica es peligrosa porque no hace al creyente responsable de sus acciones.
Por ejemplo, si un marido o esposa comete adulterio y es confrontado por el cónyuge y el/ella contesta "fué ese maldito espíritu de adulterio el que me hizo hacerlo, pero no te preocupes mañana voy a ir a la Iglesia Universal para que me saquen este demonio de adulterio". ¿Usted cree que él o ella está realmente tratando y solucionando su problema? ¡No! Además, la Biblia llama esta cosas:
"obras [o pecados] de la carne" [no espíritus] (Gál. 5:16-21).
"Cada uno es tentado cuando se deja arrastrar y seducir por sus propios malos deseos. Después, cuando el deseo ha concebido, da a luz el pecado; y cuando el pecado ha llegado a su madurez, da a luz la muerte" (énfasis agregado) (Stg. 1:14-15 N.V.I).
Los verdaderos cristianos no pueden ser poseídos por Satanás porque la Biblia dice:
"De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2 Cor. 5:17). "¿Puede acaso brotar de una misma fuente agua dulce y agua salada?...[No] puede dar agua dulce una fuente de agua salada" (Stg. 3:11,12 N.V.I.). "¿No saben que su cuerpo es templo del Espíritu Santo, quien está en ustedes y a quién han recibido de parte de Dios?" (1 Cor. 6:19).

ENTONCES ¿QUE DE LA IGLESIA UNIVERSAL?

Después de este análisis tenemos que concluir que la Iglesia Universal del Reino de Dios es una iglesia aberrante, ya que pone un énfasis exagerado en los puntos ya mencionados. Y es por esta razón que no recomendamos a este grupo.