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sábado, 29 de mayo de 2010

Jesuitas alemanes ocultaron abusos

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BERLÍN (Agencias).— Los jesuitas alemanes admitieron ayer que han ocultado durante años, de manera sistemática, los casos de abuso sexual y de violencia contra menores en colegios de la orden en ese país.
"En nombre de la Orden reconozco con vergüenza y culpa el fracaso de la misma", dijo el provincial de los jesuitas en Alemania, Stefan Dartmann, quien realizó esta declaración tras conocerse el informe de la abogada Ursula Raue, encargada de investigar los casos de abuso sexual, la mayoría de los cuales sucedieron durante las décadas de los setenta y los ochenta del siglo pasado.
Raue recopiló 205 casos de abusos sexuales y de violencia física y afirmó que en varios de ellos los responsables de los mismos fueron protegidos por la Orden y trasladados, sin sanciones, a otros colegios, cuando su situación se hacía insostenible.
Según Raue, los casos que ha recopilado ocurrieron en tres colegios situados en Berlín, en St. Blasien (suroeste de Alemania) y en Bonn (oeste del país).
En la mayoría de las situaciones, doce sacerdotes son los responsables; se de ellos ya han muerto.
Dartmann, en su declaración, apeló a sus antecesores en el cargo de provincial a que tomen posición ante los hechos que ahora han sido revelados y agregó que él mismo está dispuesto a pedir perdón personalmente a cada una de las víctimas de los abusos.
No obstante, dijo que no quiere plantear el tema de las indemnizaciones mientras la comisión nombrada por el gobierno para tratar ese asunto no haga una recomendación al respecto.
En su alocución a la Conferencia Episcopal Italiana, el papa Benedicto XVI dijo que la acción evangelizadora de la Iglesia "no esconde las heridas que han marcado a la comunidad eclesiástica por la debilidad y el pecado de algunos de sus miembros"
Benedicto XVI hablo así a los obispos italianos que recibió en audiencia con motivo de su 61 asamblea general.
"Esta humilde y dolorosa admisión (del pecado) no debe hacer olvidar el servicio gratuito y apasionado de tantos creyentes, empezando por los sacerdotes", indicó el Papa y acotó que el año 2010 dedicado a los sacerdotes es una oportunidad para promover "la renovación interior" de los mismos.

El Universal

sábado, 22 de mayo de 2010

En el nombre de Dios

La literatura está poblada de curas torturados por las contradicciones que se suscitan dentro de ellos, en ocasiones alentadas por una vocación extraviada. Stendhal, Tolstoi, Sartre, Gide, Green, Eça de Queiroz, Galdós, son algunos de los muchos autores que han creado sacerdotes alejados del modelo de moralidad y bondad pregonado por la Iglesia católica.


Foto: Mondmann

Yolanda Rinaldi

Stendhal describe al Obispo de Agde, en Rojo y negro, ensayando frente al espejo, con un aire de gravedad, el modo de impartir las bendiciones. De golpe, la imagen plantea la idea de máscara. Agde asume una personalidad para realizar una actividad humana; de forma que hay en su actitud un oficio de vivir. El problema es que enmascarado, finge y mantiene de por vida ese desdoblamiento. Bachelard diría que toma esa máscara como un rostro.

Por fortuna es ficción y sólo la literatura es impostura. Al respecto, a lo largo de la historia de la literatura, infinidad de escritores han concebido personajes de curas católicos torturados y contradictorios, que los revelan prisioneros del doble amor: apegados a su dogma eclesial, pero exaltados ante el hervor incesante de la vida. Tolstoi, Sartre, Gide, Green, Unamuno, Eça de Queiroz, Sender, Bernanos, Arana, Bataille, France, Galdós, Chesterton, Guareschi, Miró, son algunos de los muchos autores que moldean el retrato vital de personajes de sacerdotes en conflicto. Que se construyen para oficiar misa y hablar del mal, de la resignación, del dolor, del sufrimiento, de la promesa de vida eterna. Inclusive, sin detenerse a reflexionar "si Dios oye nuestras oraciones o si incluso existe…", como plantean en un diálogo los sacerdotes en Narciso y Goldmundo, de Hermann Hesse.

En efecto, en la tradición religiosa se habla de que los sacerdotes son los intercesores entre los hombres y Dios; que mediante oraciones y sacrificios conceden imposibles… hasta la promesa de vida eterna; por consiguiente, no es una abstracción que Nietzsche, a ras de tierra, con su "piadosa" ironía e ingenio los denomine "profetas de la muerte".

La imagen intocada del sacerdote ha llegado a justificarse como parte de un orden más alto, de modo que nada hace suponer que la energía de la vida se agita en su interior y menos, aventurar que Clemente de Alejandría se equivocó al asegurar en El pedagogo que los sacerdotes curados ya de las pasiones, exhortan a los demás a cumplir con sus deberes para alcanzar la salvación; los sacerdotes forjan su tarea afianzados en su buena conducta. Stendhal no los concibe así, en Rojo y negro, Sorel se pregunta: "Todos esos curas bribones… ¿tendrán el privilegio de conocer la verdadera teoría del pecado?"

Lo anterior nos representa que en el "reino" terrenal, la conducta de los sacerdotes parte de un complejo esquema de comportamiento moral fijado por la jerarquía católica romana; conducido por una lógica sin falla. Si bien a veces se percibe la sospecha de que también privan la amistad y el afecto en asuntos de su responsabilidad. Ese parece ser el mensaje de la Iglesia católica que se demoró en actuar en el delicado tema que cimbra hoy los sótanos del vaticano. La Curia Vaticana vive una crisis de la que no se puede descargar.

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Gregorio Nacianceno, hacia el año 358 escribió con preocupación: "Se nos confía conducir la grey cuando todavía no hemos aprendido a apacentarnos bien a nosotros mismos", al vislumbrar los pesares y "pecadillos" de tan respetables hombres. Por su parte, Norbert Elías, en El proceso de la civilización, recuerda que el esquema que priva en la Iglesia fue concebido con ideas herético-rigorista-conciliadoras, constituidas por formas de control. Primero, el celibato, impuesto a los curas que planteaban los rigoristas. Segundo, el dominio total de los heréticos renuentes a someterse a tales controles, lo que supuso luchas internas; y, tercero, mediante la unión eclesiástica y la secular, se buscó el entendimiento. Desde esta perspectiva, los Papas hicieron esfuerzos para organizar su Iglesia; pero en la constitución individual del cura, ¿hubo un proceso de transformación? Quien toma los hábitos, ¿aspira realmente a ser cura? Hoy cuando el escándalo sexual sacude a la Iglesia católica y ocupa extensos espacios en los medios de información del mundo, obliga a preguntarse si sólo es cuestión de "agonía existencial" de los sacerdotes o desacato a las leyes de la Institución que representan, que les impide asumir la condición humana como individuos y como miembros de una sociedad.

Felizmente existe la ficción, pero, ¿cuáles son las realizaciones culturales y sociales concretas de ese modelo en la literatura? Como realidad social se percibe la figura del cura frente a los fieles en posición de actor. Es innegable que para la literatura el sacerdote es moldeado para ejercer una suerte de fascinación, de poder mágico sobre sus feligreses. Es un hombre que actúa serio, grave, sentimental, para ofrecer un comportamiento especial que refleja en su voz y movimientos. Stendhal dice de Sorel: "Cuánto trabajo se tomaba para conseguir esa fisonomía de fe ferviente y ciega, dispuesta a creerlo todo y a sufrirlo todo".

La Iglesia católica posee una organización interna, que es regulada por un rígido sistema de jerarquías, el cual está íntimamente relacionado con el origen social de sus miembros. Stendhal retrata a Julián Sorel como ese pobre campesino que aspira a ser cura para mejorar económica y socialmente; ingenuo ve en la figura del Papa un Dios "mucho más poderoso, terrible y poderoso que el otro". Descripción que recuerda a Inocencio III quien llegó a exigir ciega obediencia del clero: "aunque ordene hacer el mal, ya que nadie puede juzgar al Papa". Palabras que remiten también a Unamuno quien en su San Manuel Bueno, mártir, toca el espinoso punto de la infalibilidad papal.

El clero en muchos casos puede coincidir con una suerte de estratificación social real en la que cabe la posibilidad que los rangos de mayor grado se encuentren en poder de miembros pertenecientes a la clase dominante; son los que forman la élite intelectual de la Iglesia, mientras que los integrantes de los puestos inferiores generalmente tienen un origen humilde y escasamente intelectualizado, como el sacerdote de la novela de Benjamín Jarnés, El convidado de papel, o el mismo Sorel de Rojo y negro, quien desmoralizado afirma: "Tanto vale el hombre, tanto vale el puesto". En cierto sentido, como se podrá observar, los curas se aparecen como un conjunto de almas extraviadas, pasmadas, al constatar que el camino que eligieron no es el de la salvación, sino el vacío, la mentira.

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¿Qué constituye la dialéctica establecida entre los sacerdotes Sorel, en Rojo y negro,(Stendhal), Mouret, en El pecado del abate Mouret (Zola), Amaro en El crimen del Padre Amaro (Eça de Queiroz), don Manuel en San Manuel Bueno, mártir (Unamuno) Torcy, en Diario de un cura de aldea (Bernanos), Nazarín (Galdós), Luis de Vargas, en Pepita Jiménez (Valera), Fermín de Pas en La Regenta (Clarín), Ceferino, en Cruces sin Cristo (José Gomiz Soler), Mosén Millán, en Réquiem por un campesino español (Sender) o Mosén Jacinto en El cura de Almuniaced (Arana)?

La respuesta está en que no son personajes comunes, sino un símbolo de la lucha que libran en su interior; que viven entre la ansiedad y la angustia; con rasgos y cualidades que alcanzan una dimensión humana. Se trata de sacerdotes católicos comprometidos con sus dogmas institucionales; hermanados en su agonía existencial; enredados en la maraña de las convenciones terrenales impuestas, pero desligados totalmente de su compromiso. Sartre, en El diablo y Dios, tiene una pregunta que desmitifica también la vida del sacerdote católico: "¿Por qué lo permitiste, Dios mío? … te suplico consideres que ya no tengo veinte años y que jamás tuve la vocación del martirio". Pero entonces, ¿qué es la fe para los sacerdotes, si muchos de ellos pasan los días sin que la sientan, como expresa el protagonista de la novela de Tolstoi, El padre Sergio? Tolstoi reconoce la desastrosa decepción del sacerdote, derivada de la contradicción del ministerio, de esa falsa dedicación a la salvación del prójimo y al mismo tiempo una compasión impotente por sí mismo. La emoción interior del padre Sergio es ajena a la credulidad de la gente; sabe que tiene poder ilimitado, autoridad para mandar a sus hijos, pero vive en lucha interna. "Las causas eran dos: la duda y las tentaciones de la carne. Y los dos amigos se levantaban siempre juntos… ¡Dios mío! ¿Por qué no me concedes la fe? La lujuria, sí". Por cierto, existe una bella película inspirada en esta novela, dirigida por los hermanos Taviani, titulada Bajo el sol de medianoche.

Llenos de contradicciones los curas pasean por las páginas de la narrativa; desde el cura vicioso de Rabelais en Gargantúa y Pantagruel, que revela aquella época en la cual la Iglesia no había organizado la disciplina eclesial; de Chesterton El escándalo del padre Brown y El candor del padre Brown; de Bataille, El cura C.; de Anatole France La isla de los pinguinos. Sin duda, mediante el recurso literario los autores aplican una visión estético-literaria que en algunos casos implica una revisión de la historia de la mentalidad de los curas, su psicología y sus actitudes. Por ejemplo, la actitud del cura enamorado.

En la figura del sacerdote enamorado se manifiesta esta alusión de incapacidad que tanto preocupaba a Gregorio Nacianceno. La vida terrena de estos curas se hunde en la fealdad, lejos de los límites divinos. Como el padre Amaro recreado por Eça de Queiroz en El crimen del padre Amaro, imagen de un hombre perverso y ambicioso que finge una vocación que no tiene; cuyos estudios, ayunos, penitencias podían domar su cuerpo, darle hábitos maquinales, "pero dentro los deseos se agitaban como un nido de víboras". Amaro rumia de odio y venganza porque un "miserable escribiente" le arrebata a la muchacha y lamenta no vivir en los tiempos de la Inquisición para denunciarlos. Dominado por las pasiones y un amor malsano, Amaro desembocará en su descomposición moral.


Foto: Milenio

Así como Eça de Queiroz ha sabido mirar la realidad del cura sensual, Leopoldo Alas Clarín, en La Regenta, supo desentrañar esta imagen reveladora al describir lo que Fermín de Pas experimenta: "Qué cosas tan nuevas, o, mejor, tan antiguas, tan antiguas y tan olvidadas estaba sintiendo". Clarín muestra que no son precisamente tristezas místicas las que angustian a De Pas, cuyos pensamientos dejan entrever la intención prohibida y la debilidad de valores morales, al recordar a Ana de Ozores. Y qué decir de Juan Valera que en Pepita Jiménez también cuestiona la vocación religiosa y exhibe la lucha de amor de un seminarista postulante a cura, quien finalmente sucumbe a los encantos de una bella andaluza.

También destaca la conmovedora historia de Émile Zola en El pecado del abate Mouret. Es la historia de Sergio Mouret, cura de Provenza, quien al visitar un enfermo para procurarle auxilio espiritual, sufre un ataque epiléptico que lo mantiene por un tiempo en la casa de Albina, con quien vive una singular historia de amor; recuperado volverá a su iglesia repudiará ese amor, ya que lo considera un "pecado" que pertenece al intermezzo psíquico que sufrió; su actitud causará el suicidio de la amante.

El padre Antonio es otro sacerdote literario en abierta confrontación con su vocación y las reglas de la Iglesia que representa; persigue por las calles de Roma la ocasión de una aventura amorosa. Luego vendrán los latigazos con el cilicio para evitar culpas y encerrar sus soledades. Todo pasa en Los peces de Sergio Fernández. También el padre Chel, rotunda imagen del cinismo, deja entrever una actitud prohibida y debilidad de valores morales; surge de un devaneo poético de Hernán Lara Zavala en De Zitelchén. Consecuente con el talante de los sacerdotes, Chel reclama: "Que nadie me denigre al triste papel de seductor lascivo cuando he sido tan sólo un hombre que ama la justicia y la caballerosidad". Quizá, sólo se trata de dualidades.

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La figura del cura enamorado ocupa la atención de varios escritores, entre ellos Benito Pérez Galdós, que en las novelas Doctor Centeno y Tormento, desarrolla la imagen del padre Polo, un hombre inescrupuloso, cuyas aprehensiones económicas familiares vencieron la repugnancia y le fingieron una vocación que no tenía; sin embargo: "cantó misa". Polo, arrastrado por la pasión y la ambición, vive un amor clandestino con Amparo Sánchez Emperador, quien pertenece a una esfera social distinta a la del sacerdote. Galdós reaparece a su personaje en Tormento. Ahí desarrolla la historia de un amor egoísta, lleno de maldad. Polo se niega a admitir el compromiso de su antigua amante con el indiano Agustín Caballero. Víctima de su enfermiza pasión, persigue a Amparo y no descansa hasta que consigue destruirla.

Es evidente que la literatura en su largo camino desacraliza la figura "santa" del cura y lo presenta debatiéndose entre la tierra y el cielo; lo muestra humano, demasiado, humano; y plantea una realidad: todo hombre lleva consigo, como decía Unamuno, los Siete Pecados Capitales. La ficción revela a una persona que sacrifica su yo por algo genérico con una función social; que transforma su yo individual y lo deposita en una nueva figura colectiva, cuyo comportamiento se maneja con una ética. Cierto, el sacerdote se forja a lo largo de su vida, conforme a un canon, una personalidad religiosa, pero en el fondo de su existencia subyace otra vida nebulosa, ahogada por un deber ser, que muchas veces desemboca en trastornos psicopatológicos, como el caso del padre Polo. Este esquema se viste de humanidad, con tintes sublimes, poéticos, que permite asomarse al interior de la imagen de un sacerdote el cual se percibe escindido entre una voluntad humana y un plan divino. Por eso surgen las preguntas, ¿cómo conciliar los límites de su situación, si es habitante de la tierra pero vive con los ojos puestos en el cielo? ¿Se visualiza elegido de Dios? ¿Comprende el misterio del Universo y el de su propia conciencia?

No cabe duda de que la literatura aproxima a los lectores la observación del estado anímico y profundidad psíquica del sacerdote, representante de Dios en la tierra al mismo tiempo que se desempeña como delegado oficial de una institución que se tambalea. Graham Green en El poder y la gloria crea un personaje laberíntico, perseguido, esclavizado al disimulo, al alcohol y la mentira; la Curia Romana condenó este texto al Índice de libros prohibidos, porque consideró que el retrato de ese cura era un escarnio infamante para la santidad del estado clerical. También André Gide, con desbordada imaginación, expresó esta contradictoria complejidad en Los sótanos del Vaticano al señalar: "en quién podía uno confiar sino en el Papa. Si cedía aquella piedra angular… nada merecía ya ser verdad". Intrincada solución que hace conjeturar —desde la perspectiva de Gide— que la abstención del Papa en asuntos delicados supone también una culpa.

Sin pretender reducir la interpretación de los textos citados a un canon convencional de angustia existencial, sino de acotar la coincidencia de un tema, no parece también ajena la fantástica evocación literaria que arroja luz acerca de la amistad de sacerdotes católicos con adolescentes. Es curiosísimo constatar la asombrosa frecuencia, casi obsesiva, de este vínculo en la literatura. Basta un ejemplo: dos novelas de la postguerra civil española: Réquiem por un campesino español de Ramón J. Sender y El cura de Almuniaced de José Ramón Arana; ambos autores, por otra parte, desarrollan, con manifiesta devoción por la palabra, otros matices imaginativos, tan importantes como denunciar la represión de la dictadura de Franco y la vergonzosa actuación de la Iglesia católica. Sin embargo, desde otro ángulo, incitan a plantear el tema de la pederastia en dichas novelas. En fin, en este punto no cabe sino recordar que la ficción es una realidad que se crea y, al mismo tiempo, reafirmar que la imagen del sacerdote católico en la literatura "nada" tiene que ver con la realidad, sino que tal figura constituye sólo una visión poética, de una variada fauna humana que se acoge a la religión, como último refugio de sus desdichas o como medio expeditivo para satisfacer pequeñas y grandes ambiciones.

Milenio
21 de mayo de 2010

lunes, 17 de mayo de 2010

Justice for Child Abuse Victims

The Catholic Church is working against the interests of child abuse victims in state legislatures around the country. In recent weeks, lobbying by the church has blocked measures in Wisconsin, Arizona and Connecticut intended to widen the legal window for victims to file lawsuits against hidden predators.

We urge the New York State Legislature to rise above intense lobbying by the New York State Catholic Conference and Orthodox Jewish officials and pass the overdue Child Victims Act. Like a similar measure enacted in 2003 by California, it would create a one-time, one-year suspension of the statute of limitations for bringing civil lawsuits over the sexual abuse of children.

Once that window closes, people alleging abuse would have until age 28 to bring a claim. Current law sets the limit at 23 in most circumstances.

The measure recognizes that it typically takes many years before victims are ready to come forward. The measure also recognizes the Catholic Church's history of intimidating victims and burying abuses in church files, creating a shroud of secrecy that extended in many cases until victims were in their 30s or older, well beyond existing time limits for prosecutions or civil lawsuits.

An earlier version of the bill passed the Assembly in 2006, 2007 and 2008, but the Senate, then under Republican control, refused to consider it. Assembly Speaker Sheldon Silver expresses strong support for the latest bill, amended to cover abuses by both religious and non- religious entities. But he is insistent that the Senate act first before requiring his members to cast another politically sensitive vote on the issue.

The Senate Codes Committee is set to consider the measure by mid-June. The committee's chairman, Eric Schneiderman, Democrat of Manhattan, should work to ensure passage of the bill, which has safeguards against the filing of bogus claims.

The Catholic Church fears a wave of costly settlements and damage awards like those that followed California's temporary lifting of the statute of limitations several years ago. Those concerns, and the difficulty of trying to judge decades-old accusations, are outweighed by the need to afford victims a measure of justice, the demands of public safety, and the injustice of rewarding any group for covering up sexual abuse of children.

The New York Times
14 de mayo de 2010

Pagará diócesis de EU más de 20 mdd a víctimas de agresiones sexuales

La diócesis de Burlington aceptó pagará a 26 víctimas de agresiones sexuales y en tres casos más, anunció el obispo de Burlington, Salvatore Matano; venderá parte de su patrimonio inmobiliario

Washington. Una diócesis estadounidense aceptó el jueves pagar más de 20 millones de dólares a víctimas de curas católicos, indicando que para esto vendería una parte de su patrimonio inmobiliario.

La diócesis de Burlington, en Vermont (noreste), aceptó pagar 17.65 millones de dólares a 26 víctimas de agresiones sexuales, así como sumas cuyo monto no ha sido precisado por tres otros casos, anunció el obispo de Burlington, Salvatore Matano, en una carta publicada en el sitio web de la diócesis.

Según Jerry O'Neill, miembro de un estudio de abogados que defendió una gran parte de las víctimas, la suma total supera los 20 millones de dólares.

Para pagar la factura, la diócesis puso en venta el edificio de sus servicios administrativos en Burlington y un campo de ocio de 10.5 hectáreas a orillas del lago Champlain, e hipotecó otros bienes, indicó el obispo.

La mayoría de los casos de pedofilia en cuestión datan de los años 1970 y ponían en causa a dos curas, según O'Neill.

La Iglesia estadounidense ha pagado hasta hoy 3 mil millones de dólares a víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero, según el grupo de apoyo a las víctimas Bishop Accountability.

AFP
Mayo del 2010

miércoles, 12 de mayo de 2010

¿Y el Opus?

Más allá de los delitos y las bajezas de todo tipo cometidos por Marcial Maciel y sus adláteres, no es posible ignorar que uno de los errores estratégicos cometidos por la Legión de Cristo, demasiado evidentes estos días en que ninguno de sus valedores ha sido capaz de salir en su defensa, fue haberse convertido en una congregación tan soberbia y clasista.

La cuestión es que, destapada la caja de Pandora, nadie sabe cuántas sorpresas más pueden venir de otras órdenes religiosas que, en esencia, comparten algunas de las actitudes que hundieron a los legionarios. ¿Puede ser, por ejemplo, el caso del Opus Dei? Quizá.

Maciel construyó, literalmente, una agrupación a su imagen y semejanza. Llevó el llamado carisma del colectivo a niveles de personalización típica de dictadores, creó una cultura del secretismo y la complicidad que pervivió hasta su muerte, hizo de la religiosidad —un elemento fundamental de cohesión comunitaria— un instrumento de exclusión social y llevó al extremo, en un sentido más primitivo que teológico, el uso de la creencia (o de la fe si se quiere) para construir un reino que sí era de este mundo —el de él— y manipular a su antojo a quienes, desde los estratos altos, querían una religión sólo para ellos y a quienes, desde abajo, aspiraban a entrar a ese mundo.

¿Son los únicos que actúan así? A diferencia, tal vez, de jesuitas, dominicos o franciscanos, el Opus Dei, en el fondo y en la forma, parece mantener una filosofía más cercana a los legionarios. Es decir, asume que, como en todo, hay clases y sexos y que la práctica religiosa “verdadera” no es un asunto de masas sino de élites, de hombres no de mujeres, de iluminados y no de gente común.

Por ende, si se quiere “bailar con Dios”, como dice la hagiografía de la periodista española Pilar Urbano sobre José María Escrivá de Balaguer, el fundador del Opus, no hay que ir a los espacios naturales de la religiosidad popular —el templo, el atrio, la calle— sino a “sus” círculos sociales, “sus” casas y “sus” escuelas, donde, allí sí, se puede sentir la “verdad revelada”.

La secularización de estados y sociedades, la mayor apertura informativa derivada de las nuevas tecnologías y redes y, paradójicamente, la necesidad de creer, sin embargo, podrían haber puesto a organizaciones cerradas de este tipo en el escrutinio de quienes han vivido otra historia y quieren contarla, de quienes se sienten traicionados en su aspiración de vivir, legítimamente, una fe abierta a todos y de todos.

Dicen que Álvaro del Portillo, el sucesor de Escrivá, siempre pensó que en el Opus no pasaría nada cuando su fundador desapareciera. Pero tal vez sea un buen momento de poner las barbas a remojar.

Se reproduce con la autorización del diario La Razón www.razon.com.mx

ESPECIAL: LA OFICINA DE LA PRESIDENCIA PROTEGIÓ A MACIEL Y LOS LEGIONARIOS

El histórico programa de Canal 40/CNI el 12 de mayo de 1997 que sacudió a la sociedad mexicana, revelando los abusos y drogadicción del padre Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo. Contiene las primeras entrevistas televisadas de las víctimas y opiniones de 3 especialistas. Este programa suscitó un boicot publicitario contra Canal 40/CNI por parte de importantes empresarios católicos, como represalia, así como presiones y llamadas de la presidencia de la república el día de la transmisión, para evitar que saliera al aire. La temática se aborda de forma profesional, con una producción de calidad alejada de tintes amarillistas. Un trabajo de investigación periodística enjundioso, llevado a cabo en una época donde la autocensura y el silencio cómplice de los medios era la norma al tratar del tema de La Legión y Marcial Maciel.
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lunes, 10 de mayo de 2010

Exlegionarios de Cristo acreditan 160 abusos del fundador

• La grabación clandestina de una reunión en Roma prueba el malestar del movimiento
• Documentados 20 casos de vejaciones en España a cargo de miembros de la orden

JUAN RUIZ SIERRA
MADRID

Hace un par de semanas, poco antes de conocerse que el Vaticano piensa nombrar a un comisario para limpiar y renovar la Legión de Cristo Rey, el vicario general de esta orden, Luis Garza, se reunió durante tres horas en Roma con 250 legionarios. El encuentro, a cuya grabación ha tenido acceso EL PERIÓDICO, es como un termómetro que calibra el estado de ánimo del poderoso movimiento fundado por el mexicano Marcial Maciel, a quien la Santa Sede, tras una investigación de ocho meses, imputa «verdaderos delitos». Protegido de Juan Pablo II, Maciel, fallecido en el 2008 a los 87 años, fue morfinómano, polígamo, padre en al menos cuatro ocasiones y múltiple agresor sexual. «No hay verdad ni transparencia. Me siento traicionado. Hay superiores que todavía tienen fotos del fundador en sus despachos. Es como si yo tuviera una foto de Jack el Destripador», le dice un religioso a Garza, que minutos antes ha solicitado a los reunidos que no pierdan la «ilusión». El símil no es demasiado hiperbólico: una asociación de exlegionarios tiene documentados 160 casos de abusos cometidos por Maciel.
Está, por ejemplo, José Antonio Pérez Olvera. Siendo un novicio, fue citado por Maciel en la enfermería de la congregación en Roma. El fundador de los Legionarios le dijo que su hermano –el de Pérez Olvera, también en la orden– se masturbaba en exceso y que para ayudarle a refrenarse necesitaba una muestra de su semen, pero que no podía pedírselo porque le faltaba «confianza», así que había pensado que, ya que la genética de uno y otro eran similares porque compartían padres, él debía hacer el «esfuerzo»: Maciel acabó masturbando a Pérez Olvera. O el caso de Francisco González Parga, quien en su testimonio da menos detalles, pero afirma haber sido «víctima a corta edad de abusos sexuales directos, perpetrados con engaños premeditados por el padre Maciel». Y así hasta 160.

SUPUESTA DEMENCIA / Durante el reciente encuentro en Roma, Garza, el vicario general, no pone en cuestión la analogía enunciada por su subordinado entre el fundador de la congregación y el asesino en serie más famoso de la historia, e incluso tilda al primero de «demente», pero también dice que los abusos de Maciel nunca llegaron a oídos de sus inmediatamente inferiores. «La Legión intenta ahora transmitir el mensaje de que todo se debía a Maciel, qué él era la única manzana podrida. Pero eso es mentira», sostiene Patricio Cerda, miembro de la orden durante dos décadas y secretario de la Asociación de Ayuda a los Afectados por las Enseñanzas de los Legionarios de Cristo.
Más allá de las 160 vejaciones de Maciel, su grupo tiene documentados otros 40 casos cometidos por otros sacerdotes o religiosos del movimiento, 20 de ellos en España. Todos han prescrito. «Había muchos más abusadores, y eran quienes habían sido previamente agredidos por Maciel. Reproducían las mismas pautas, los mismos esquemas», cuenta Cerda, quien se reunió a finales del pasado año con Ricardo Blázquez, uno de los cinco obispos que se han ocupado de investigar a la orden en todo el mundo; y con Joseph Ratzinger en el 2002, cuando este ocupaba el cargo de prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe y todavía no era papa. Fue Ratzinger, ya como Benedicto XVI, quien expulsó en el 2006 a Maciel del Vaticano y le ordenó llevar una vida de «oración y penitencia».
Hasta entonces, las denuncias habían llegado sin pausa a la Santa Sede, pero no se tomaron medidas. Maciel era uno de los grandes movilizadores de masas del catolicismo contemporáneo: garantizaba que las plazas y estadios que visitaba Juan Pablo II en sus múltiples periplos por el mundo estuviesen repletos de gente. Y, como publicó hace un mes la revista norteamericanaNational Catholic Reporter en un extenso y muy documentado reportaje, repartió dinero a espuertas entre la jerarquía vaticana –incluido el cardenal Angelo Sodano, secretario de Estado de la Santa Sede entre 1991 y el 2006– para blindarse de las cada vez más serias denuncias y acusaciones.

EL PRETEXTO DE UN FALSO MASAJE / Una víctima a la que se conoce simplemente como Aaron, de nacionalidad irlandesa, explica que en 1995, cuando tenía 16 años y se encontraba en el noviciado de la congregación en Dublín, fue forzado a masturbar al padre Eoghan Devlin con la excusa de que este necesitaba «un masaje». «A finales del 2000, cuando ya había salido de la Legión, leí por vez primera lo que les había pasado a otros legionarios en años anteriores a manos de Maciel –narra Aaron–. Y era lo mismo. Exactamente lo mismo. Maciel pidió a esos niños que lo masajeasen porque estaba enfermo y tenía permiso del papa Pío XII para que lo masturbasen».
El pasado miércoles, el obispo Ricard Watty, otro de los cinco investigadores del Vaticano, también indicó que la siniestra sombra del fundador de la Legión de Cristo –al movimiento, según sus propias cifras, pertenecen 70.000 personas, 800 de ellos sacerdotes– había contaminado a los otros miembros de la orden. «Hay muchos elementos de la personalidad del padre Maciel que sí impregno [al resto del movimiento]. De todo eso hay que liberar a la Legión. Son personas buenas, pero en una cubierta muy dañada, mala», manifestó el prelado a la televisión mexicana Televisa.

LOS MIEMBROS, AHOGADOS / «Nos estamos ahogando –concluye el sincero sacerdote que compara a Maciel con Jack El Destripador en la reunión en Roma con el vicario general de la orden–. Es un poco como el chiste: ‘Mamá, mamá, yo no quiero ir a América’, dice el hijo. ‘Pues cállate, niño, y sigue nadando’, contesta la madre».

sábado, 8 de mayo de 2010

Obispo alemán es investigado por presunto abuso sexual: diario

El caso data de cuando Walter Mixa desempeñaba el obispado de Eichstätt, entre 1996 y 2005.

Augsburgo. La fiscalía de Ingolstadt inició investigaciones contra el cuestionado obispo Walter Mixa por presunto abuso sexual, confirmó hoy en Múnich una portavoz del ministro de Justicia de Baviera.

La noticia se conoció a través del rotativo "Augsburger Allgemeine Zeitung" y, según la información, las sospechas se refieren a un caso que data del tiempo en que Mixa era obispo de Eichstätt entre 1996 y 2005. De acuerdo con el periódico, fue la misma Iglesia católica quien solicitó la intervención de la fiscalía.

"En concordancia con la línea estipulada por la Conferencia Episcopal Alemana se dio conocimiento del caso a las autoridades pertinentes y se hizo la denuncia", dijo hoy una portavoz del obispado.

El 21 de abril, Mixa había puesto ya su renuncia a disposición del Vaticano. Sin embargo, no lo hizo por el presunto caso de abuso sexual que ahora se conoce, sino por numerosas acusaciones según las cuales, durante el periodo en que fue párroco de la ciudad de Schrobenhausen (1975-1996), acostumbraba a golpear brutalmente a niños y jóvenes internados en el hogar que estaba a su cargo.

Al principio el obispo negó las acusaciones y aseguró "desde lo más puro de su corazón" que nunca había ejercido violencia contra jóvenes o niños. Más tarde, sin embargo, admitió que había dado golpes y pidió perdón por todos los errores que pudo haber cometido.

Esos son los únicos cuestionamientos que se hacen al religioso, al que también se acusa también de haber malversado una importante suma de dinero.

A fines de abril se informó a la opinión pública que por disposición de Mixa se había pagado con fondos de la Fundación de Niños Expósitos de Schrobenhausen una importante suma para la adquisición de antigüedades, vino, alfombras, diversos muebles y un solarium para el hogar.

Después de que salieran a la luz las acusaciones, Mixa dijo que no había actuado del todo correctamente con la "asignación financiera" al adquirir esos bienes, y que más tarde había convocado a un bufete de abogados de Múnich para que auditaran los movimientos de dinero.

Después de que en todo Alemania se elevaran voces que exigían su renuncia, el presidente de la Conferencia Episcopal Alemana, arzobispo Robert Zollitsch, solicitó públicamente a Mixa que abandonara su cargo, en un gesto que hasta ahora no tiene precedentes en la historia del catolicismo en Alemania.

Ese mismo día, Mixa puso a disposición del Vaticano su renuncia.

Con ella quería librar a la Iglesia de los posibles daños que sus acciones acarrearan y posibilitar un nuevo comienzo, hizo saber la institución entonces.

A fines de abril, Zollitsch viajó junto con el presidente la Conferencia Episcopal de Baviera y arzobispo de Múnich, Reinhard Marx, a Roma, donde tuvo lugar una reunión en la que se informó sobre el caso al papa Benedicto XVI.

De la reunión surgió que la renuncia presentada por el obispo se analizaría detalladamente. La decisión última debe tomarla Benedicto XVI, ya que un obispo sólo puede abandonar su cargo una vez que el Papa haya dado su aprobación para que lo haga.

La Conferencia Episcopal Alemana no se pronunció sobre el caso.

"De nuestra parte no hay toma de posición", fue todo lo que dijo el portavoz de la entidad en Bonn, Matthias Kopp.

DPA
07 de mayo de 2010

jueves, 6 de mayo de 2010

Despide Vaticano a otro obispo irlandés por escándalo de pederastia

El motivo formal de la renuncia correspondió al artículo 401.1 del Código de Derecho Canónico, la ley fundamental de la Iglesia, el cual establece que un obispo debe dimitir si se encuentra imposibilitado para continuar su trabajo “por causas de fuerza mayor”.

Ciudad del Vaticano.- El Papa Benedicto XVI aceptó hoy la renuncia anticipada del obispo irlandés de Clogher, Joseph Duffy, quien reconoció en marzo pasado haber encubierto el caso de un sacerdote pederasta.

La sala de prensa del Vaticano publicó un comunicado en el cual indicó que, tras la dimisión de Duffy el pontífice decidió nombrar como sucesor en su puesto a Liam MacDaid, hasta ahora canciller de la curia de la misma diócesis irlandesa.

El motivo formal de la renuncia correspondió al artículo 401.1 del Código de Derecho Canónico, la ley fundamental de la Iglesia, el cual establece que un obispo debe dimitir si se encuentra imposibilitado para continuar su trabajo “por causas de fuerza mayor”.

En marzo pasado Joseph Duffy reconoció haber ocultado los abusos de un sacerdote en su diócesis de Enniskillen (Irlanda del Norte) en 1989. Con su salida suman cuatro los obispos católicos que dejaron sus puestos por la crisis de los curas pederastas.

Apenas el 22 de abril pasado dimitió James Moriarty, de la diócesis de Kildare y Leighlin, señalado como encubridor de casos de pederastia en aras de cuidar la imagen eclesiástica.

El prelado era uno de los seis jerarcas señalados por la investigación independiente “Reporte Murphy”, que analizó los casos de abusos sexuales en la Dublín en los últimos 50 años.

De ese grupo de seis obispos acusados de encubrir los abusos sexuales a menores, el líder católico había aceptado en diciembre de 2009 la renuncia de Donal Brendan Murray al gobierno pastoral de la diócesis de Limerick.

También en diciembre pasado entregaron en El Vaticano sus respectivas dimisiones Raymond Field y Eamonn Walsh, auxiliares de Dublín también señalados en el informe, se espera que en los próximos meses sean aceptadas oficialmente.

Mientras Dermot O'Mahony ya no ocupa puesto alguno por estar jubilado mientras el otro de los involucrados, Martin Drennan, pastor de Galway y Kilmacduagh se resiste a renunciar.

En marzo de 2009 Benedicto XVI había mandado al retiro anticipado, también por el escándalo de los curas pederastas, a otro cuestionado jerarca irlandés, John Magee, de la diócesis de Cloyne, ex secretario privado de los Papas Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II.

Notimex
06 de mayo de 2010

miércoles, 5 de mayo de 2010

La cúpula legionaria es un asco: ex consagrada

La mujer que renunció al Regnum Christi confía a MILENIO que “la ignorancia fue mi peor error”, y explica que no se daba cuenta de lo que sucedía porque “veía y escuchaba todo como ellos querían”.

Eugenia Jiménez


Una de las que dimitió revela que la información de los abusos no llegó a las casas que habitaban. Foto: Milenio

Ciudad de México.- Arropada en el nombre de Dios, la estructura de la Legión de Cristo integra en un segundo grado a gente profesionista que no sólo otorga su tiempo, sino un porcentaje de su salario al Regnum Christi. Una mujer jovial ex integrante de este selecto grupo reconoce que la cúpula del movimiento “es un asco” y que la ignorancia fue su peor error, “veía y escuchaba todo, como ellos querían”.

Al abandonar el grupo, dijo quien prefirió mantenerse en el anonimato, buscó reconstruir su vida y reconoció que los primeros años fueron de verdadero compromiso porque “la gente de abajo, las consagradas, los jóvenes, realizan un trabajo genuino para la obra de Dios”.

Haber estudiado en los colegios de la Legión fue su pase automático para integrarse a los grupos de jóvenes “con un verdadero amor a Cristo y para servirle, hacer el bien a los demás, con las misiones”

Su carácter sensible y su actitud inquieta fue suficiente para atraer la mirada de los directores, quienes le designaron responsabilidades en búsqueda de nuevas vocaciones.

“Me integré en una dinámica de servicio y de obediencia que no te das cuenta del formato que vas adquiriendo. Por eso digo que mi gran pecado fue la ignorancia, porque hubo unos años en que obedecí sin cuestionar, con tal de hacer el trabajo apostólico... Entré en un estado de fanatismo o de idealismo, porque sólo era el de trabajar.”

Aún con cariño, relata la época en la que convivió con las consagradas, pero comentó que su vida ahí no fue sencilla por “el grado de obediencia irracional. Se cae en un gran error, te haces ciego y cumples lo que se te ordena, sin cuestionar”.

Después de un año de voluntariado y de haber sido rechazada para integrarse como consagrada de tercer grado, por ser “desobediente”, fue llamada a la élite para integrarse al segundo grado del Regnum Christi, por el don de liderazgo que tenía.

Su nuevo encargo era asistir a eventos sociales y evangelizar a señoras que donaban recursos, esto la llevó ha tener contacto con la cúpula y conocer a Marcial Maciel.

Ahí, dijo, “me di cuenta que el movimiento era un asco, que sus intereses tienen una visión utilitarista. Empecé a darme cuenta de que vivía en dos mundos paralelos, uno de entrega de corazón, con una vida de carencias y penurias, el otro de mentira, manipulación y soborno”.

El contacto con Maciel, comenta, nunca fue agradable, “escuche cosas como el favor cuesta, con dinero baila el perro”. Además, “era soberbio con su gente sencilla” y “en una ocasión pasó junto a nosotros un sacerdote moreno y señaló: miren a ese sacerdote que está feito, lo estoy tratando mal para que se salga”.

Las reuniones con empresarios, mencionó, “eran verdaderos encuentros de negocios, nada religiosos”.

La joven, que pensó en tener hijos para entregarlos a las vocaciones de esa orden, indicó que da su testimonio porque las obras apostólicas “aún se pueden rescatar”. Pero aclaró: “El reconstruir a la Legión será difícil, porque muchos no tienen los elementos emocionales para salir por sí solos... están acostumbrados a que les dirijan la vida, lo cual es más cómodo, por eso viven en una negación constante de lo que escuchan en los medios”.

Otra ex consagrada que estuvo en el Regnum Christi durante 10 años reveló que no tienen cercanía con los curas, no los pueden saludar de mano y tienen prohibido hasta ofrecerles un vaso con agua, .

Relató haber conocido a Maciel sólo en una ocasión “nos estrechó la mano y se despidió, no sin antes decirnos que le echáramos ganas”.

Al conocer las denuncias de abuso sexual contra su fundador, confió, se derrumbó la imagen que tenía de él, pero “lo preocupante es que al interior de las casas de las consagradas no llegó esa información”. Si alguna se enteró en el exterior, se le prohibió hablar y las directoras se concretaban a decir que era una campaña contra los Legionarios.

Respecto a su familia, señaló que se les permite una llamada o una visita mensual. Además, el correo es revisado primero por las directoras y después se les entrega.

Dominico dice que el Papa es “muy torpe”

Amando Robles, fraile dominico, reconoció que Benedicto XVI ha hecho lo que ningún otro pontífice, destituir a Marcial Maciel, aunque enfatizó: “no hubiera estado mal que se abriera un proceso legal en su contra”.

Sin embargo, consideró que el Papa debe dimitir porque carece de liderazgo. Lo calificó de “muy torpe” por no saber marcar líneas discursivas al interior de la iglesia y afirmó que ha demostrado que no es administrador y no tiene facultad de gobierno.

Por su parte María Van Doren, teóloga feminista, indicó que no es suficiente pedir perdón, la jerarquía católica, debe de responsabilizarse por estos delitos y castigar a quienes los cometieron.

Durante su participación en la conferencia ¿Credibilidad de la iglesia católica? Análisis y retos ante la situación de pederastia, consideró que el problema fundamental es el de su estructura piramidal y patriarcal, la cual ha permitido tapar estos delitos.

Van Doren, indicó que Benedicto XVI tiene que reconocer públicamente que es corresponsable de los crímenes de pederastia. “La iglesia no puede poner de pretexto la persecución, y debe dejar de victimizarse”, aseguró.

Milenio
05/05/2010

Maciel condenado: ¿y la Legión?

Miguel Ángel Granados Chapa

El Vaticano parece perplejo ante la Legión de Cristo y el movimiento Regnum Christi. No tiene ya duda sobre su fundador, Marcial Maciel, a quien condena sin ambages. Pero duda sobre el futuro de la congregación y su apéndice laico. Por lo pronto, según su comunicado del 1o. de mayo, ha sujetado a los legionarios a una intervención, que será ejercida por un delegado cuyo nombramiento quedó pendiente. Y formará una comisión que estudie las constituciones de la Congregación, así como enviará un visitador a ocuparse de los miembros consagrados del brazo laico de la Legión.

En rigor estricto, para ser consecuente con el severo juicio que ha asestado a Maciel, el Vaticano debería decretar la dispersión de los legionarios y la puesta de sus bienes y sus actividades en manos de los obispos en que se hallan aquellos y se realizan éstas. No parece lícito cohonestar los frutos surgidos de las manos envenenadas de Maciel, a quien Roma acusa ahora, en lo que sería el extremo de un proceso inquisitorial al que no se le sometió, de carecer de "auténtico sentimiento religioso". ¿Puede una institución creada para enseñar y practicar una genuina vida religiosa mantener la tensión espiritual precisa para esa misión si la creó un farsante, un simulador, calificativos que naturalmente se desprenden de quien disfrazó su falta de "auténtico sentimiento religioso"?

El viernes y el sábado pasados, el secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, se reunió con los cinco obispos a quienes el Papa encargó hace un año visitar a la Legión de Cristo, para hablar sobre los informes presentados por cada uno de ellos al término de su encomienda. En una de las sesiones estuvo presente el Papa Benedicto XVI, y al cabo de ambas se emitió un comunicado donde se describe el trabajo de los visitadores, se dibuja el nuevo retrato de Maciel y se exponen algunas vacilantes conclusiones.

Los comportamientos del fundador de la Legión, dice oficialmente el comunicado vaticano, fueron "gravísimos y objetivamente inmorales" y "manifiestan una vida sin escrúpulos ni auténtico sentimiento religioso" para ocultar la cual el cotijense supo, "hábilmente", "crearse pretextos, ganarse la confianza, amistad y silencio de los que le rodeaban y reforzar su propio papel de fundador carismático".

Su fingimiento no fue completo. Si bien esa manera de ser "era desconocida para gran parte de los legionarios", el Vaticano sugiere abiertamente que en cambio otra parte estaba al tanto de la conducta de Maciel. Pero si no se atreve a enunciarlo de manera expresa, menos aún saca la consecuencia de esa suerte de complicidad o encubrimiento en que incurrieron miembros de la cúpula legionaria. En México, por ejemplo, el trato con los hijos mexicanos de Maciel incluyó entre otros nada menos que al rector de la Universidad Anáhuac, Jesús Quirce, en cuyo establecimiento cursó estudios la hija española del fundador, frutos todos de relaciones condonadas por los omisos subalternos de Maciel, que tienen ahora a su cargo la congregación, como Álvaro Corcuera o Luis Garza, de cuya remoción se habla pero a la cual no se refiere el comunicado del 1o. de mayo.

Según los visitadores, ésta no quedó indemne. La conducta de Maciel, "ha causado consecuencias serias en la vida y en la estructura de la Legión hasta el punto de que requiere un camino de profunda revisión". Pero algo detiene al Vaticano que no da los pasos concretos para revisar la estructura legionaria. Reconoce, sí, la "necesidad de redefinir el carisma de la congregación" pero conservando "el núcleo verdadero, el de la militia Christi, que caracteriza la misión apostólica y misionera de la Iglesia". Admite asimismo "la necesidad de revisar el ejercicio de la autoridad" y anuncia que espera a los miembros de la Legión y del Regnum Christi un "camino de purificación" en que contarán con la ayuda de la Iglesia.

Una nota positiva del comunicado es la inclusión en el análisis de cuanto ha ocurrido en la Legión, de quienes "han sido víctimas de los abusos sexuales y del sistema de poder aplicado por el fundador". A ellos, quienes contribuyeron a develar la funesta dualidad de Maciel con sus "testimonios incontrovertibles", dirigió el Papa, según el comunicado sabatino, "su pensamiento y su "oración", "junto con la gratitud hacia quienes, a pesar de grandes dificultades, han tenido la valentía y la constancia para exigir la verdad".

Si a su edad conserva buena memoria, quizá el Papa Ratzinger tenga en mente a personas concretas que perseveraron en la denuncia de los abusos de Maciel, frente a los cuales él mismo resultó encubridor. Es bien conocido que el ex legionario Juan Manuel Fernández Amenábar confió al sacerdote Alberto Athié el abuso de Maciel en su contra. Athié intentó denunciarlo ante el cardenal Norberto Rivera, quien groseramente lo desoyó. Entonces Athié elevó la mira: mediante el obispo de Coatzacoalcos, Carlos Talavera, pretendió que el propio Papa Juan Pablo II se impusiera de los hechos. Pero el cardenal Ratzinger, el Papa de hoy, impidió que la denuncia llegara al trono pontificio advirtiendo que sería inútil por el aprecio que Karol Wojtyla mantenía por Maciel, a quien llegó a exaltar como ejemplo para la juventud.

La filtración de que el cardenal Juan Sandoval sería el delegado pontificio para intervenir a la Legión ha sido desmentida por el propio arzobispo de Guadalajara. Esperemos a saber quién desempeñe el cargo para medir la intención papal.

Cajón de Sastre

Murió el profesor Abel Salazar Ramírez, que fue el primer alcalde comunista del país. En 1981 fue elegido presidente municipal de Alcozauca en la región guerrerense de la Montaña. Hacía unos pocos años que el Partido Comunista Mexicano había salido de la marginalidad electoral y poco después con la incorporación de nuevos grupos políticos se convertiría en el Partido Socialista Unificado de México. Una fracción de este partido, que había integrado el Movimiento de Acción Popular se empeñó particularmente en acompañar a los grupos de izquierda locales para convertir a esa región en la Montaña Roja. A la cabeza del ayuntamiento de Alcozauca quedó el ahora finado profesor Abel Salazar, miembro de una familia con intensa tradición de lucha. Su hermano Othón había encabezado dos décadas atrás en el Distrito Federal el Movimiento Revolucionario del Magisterio, pionero en la impugnación del aparato institucional que domina a los trabajadores de la educación.

Reforma
05/05/2010

martes, 4 de mayo de 2010

El silencio del arzobispo Berlié

Sale a la luz otro caso de abuso de una menor por parte de un religioso yucateco. Los hechos datan de 1967 y la demanda fue entablada desde EU en 2002. La Arquidiócesis apenas hace días que removió al responsable.

Luis Castrillón

Documentos de la denuncia de Silvia Chávez Frynak contra el sacerdote Teodoro Baquedano Pech.

La iglesia cerrada, la misa dominical de las 10 de la mañana suspendida, los feligreses católicos de la comunidad de Nolo y el mismo sacristán del templo sin tener idea del paradero del padre Teodoro Baquedano Pech. Cuatro días antes, vía una nota del periódico Washington Post, se había hecho pública en Yucatán una denuncia en contra del clérigo por abuso sexual de una menor, y por lo que parecía el silencio ex profeso de la Arquidiócesis de Yucatán sobre el caso durante ocho años.

Hasta el domingo 25 de abril la Arquidiócesis local, encabezada por el arzobispo Emilio Carlos Berlié Belaunzarán, seguía en silencio. Ni su oficina de prensa tenía información que proporcionar. Con ese mismo sigilo, el padre Baquedano Pech había sido removido de la comunidad de Nolo, municipio de Tixkokob, desde el viernes 23, sin avisar a nadie en la comunidad. Bajo un arco formado por limonarias y una albarrada untada con cal, en su casa, a unos 300 metros de angosta calle de la iglesia del pueblo, Mateo Puch, sacristán de Nolo, comentaba, algo receloso de las preguntas: “No sabría decirle… a mí me vino el padre Amilcar, de Tixkokob, el viernes, y me dijo que el padre Teodoro ya no iba a estar, que él venía ahora a dar la misa y se iba a hacer cargo de las otras iglesias. Dijo que el padre Baquedano no iba a estar ya el domingo, desde el viernes, y que ahora él iba a dar la misa… No dijo a dónde fue el padre, yo no sé, sólo eso me dijo y luego se fue; viene a la misa de las seis, si quiere le pregunta a él, pero el padre Teodoro ya no está aquí”, insistió. Era domingo por la mañana.

La tarde anterior, el sábado 24, la vida de la pequeña comunidad rural, de apenas unos mil habitantes, transcurría normal: los niños llenaban el templo para el catecismo y algunas personas platicaban entretenidas, afuera. De entre los presentes todos coincidieron: “Sí, es un buen padre, muy agradable, lo atiende si viene usted”. El consenso fue que para ver al padre Teodoro Baquedano había que ir el domingo 25 y “agarrarlo” antes de la misa, “para lo que quiera platicar con él”. Lo mismo dijeron las jovencitas encargadas del catecismo y el comisario ejidal del pueblo, Alfredo Cocom, además de otros vecinos. Ninguno sabía que desde el día anterior el padre ya había sido removido del templo y que quizá no volvería más. Apenas tenía ocho meses como titular de esa iglesia.

EL SILENCIO DEL ARZOBISPO
El 21 de abril de este año, el Diario de Yucatán replicaba la nota publicada en el periódico Washington Post, donde se daba cuenta de la denuncia que hacía Silvia Chávez Frynak, luego de advertir y señalar durante 12 años a las autoridades de la Iglesia Católica en Estados Unidos y en México sobre un sacerdote que había abusado sexualmente de ella a finales de los sesenta: Teodoro Baquedano Pech, oriundo de Tixkokob, y en esos días aún párroco de Nolo. Esa tarde, el silencio sobre el caso que la Arquidiócesis yucateca había mantenido por casi ocho años se recrudeció al punto de volverse absoluto. Ni el arzobispo Emilio Berlié Belaunzarán ni el padre Jorge Herrera Vargas, vocero, estaban disponibles. Al día siguiente, Herrera Vargas afirmaba que ese mismo día emitirían un comunicado al respecto, lo que tampoco se cumplió.

En plena organización de los 15 años de la toma de posesión de Berlié Belaunzarán como titular de la Arquidiócesis yucateca, la publicación del hecho habría sacudido hasta los cimientos la misma Catedral de San Ildefonso, en Mérida, la primera construida por la Iglesia Católica en territorio continental en América, al inicio de la colonia. Ni siquiera allí se podía localizar al arzobispo. Un día después, el 22, la oficina de prensa de la Arquidiócesis sólo informaba que Herrera Vargas y Monseñor estaban en un “retiro”, como parte de la “Semana del Seminario” y acompañando en un momento importante a los futuros sacerdotes.

Pero el 21 de abril Berlié Belaunzarán no se enteró de las acusaciones contra el padre yucateco iniciadas en diciembre de 2002, ni de la existencia de Silvia Chávez, quien asegura que cuando tenía 11 años, en 1967, Baquedano abusó sexualmente de ella. El entonces obispo auxiliar de San Francisco, California, John C. Wester, envió una carta al arzobispo yucateco en la que le advertía de los señalamientos de Chávez sobre lo ocurrido en su perjuicio en 1967 y del riesgo que podía ser Baquedano Pech. Wester señala en la carta —proporcionada a M Semanal por Nurith Aizenman, reportera del Washington Post, con autorización de Silvia Chávez y sus abogados— que incluso le había informado del caso al anterior arzobispo, Manuel Castro Ruiz. La carta expone que la agraviada pasó por un proceso de casi 30 años tratando de dejar atrás el caso, pero después, al enterarse que Baquedano Pech seguía en su labor sacerdotal y que podría ser un riesgo para más menores, decidió hacer público el hecho y solicitar el apoyo de la Iglesia Católica en California a través de Wester.

El obispo californiano invitó a Berlié Belaunzarán a comunicarse con él para hablar del tema e incluso con Baquedano Pech para que éste expusiera sus argumentos, pero nada de esto ocurrió. Como única respuesta el padre de Tixkokob fue movido de una comunidad a otra por la Arquidiócesis de Yucatán, entre 2003 y 2010, hasta el pasado viernes 23, cuando fue —se sabría días después— “retirado” como “medida cautelar”.

Lo que sí hubo de parte de la Arquidiócesis fue una carta del padre Gabriel Gamboa Crespo, Vicario Judicial de la Arquidiócesis yucateca, firmada en febrero de 2003 y que responde, en nombre del Arzobispo Berlié, a la solicitud del obispo Wester. El documento —también proporcionado a M Semanal— señala que después de haber hecho la averiguación correspondiente, en la que se omitió dialogar con Chávez Frinak, no hubo indicios que pusieran en duda el desempeño de Teodoro Baquedano. Sin embargo, indica que “hemos tomado todas las precauciones conforme a su prudente consejo de restringirle el acceso a los niños y otras personas adultas vulnerables (sic)”. Pero en Nolo, los niños de la catequesis, aun cuando no la tomaran directamente con Baquedano, lo señalaron como un padre “amigable” y “amable”. Este tenía contacto con toda la feligresía, sin importar la edad.

Emilio Carlos Berlié Belauzarán, obispo de Yucatán, durante la misa por el arribo de la peregrinación anual a la Basílica de Guadalupe. Foto: Paola García

EL “RETIRO” DE BAQUEDANO
Al cierre de esta crónica, se desconoce el paradero de Teodoro Baquedano Pech. La Arquidiócesis de Yucatán sólo emitió un comunicado el lunes 27 de abril pasado en el que condenaba el abuso sexual a menores, manifestaba su solidaridad con las víctimas y sus familias y que “el Sr. Arzobispo deja claro que si alguno de sus sacerdotes comete este grave delito, será enjuiciado penalmente en los ámbitos civil y canónico”. En relación al caso del padre oriundo de Tixkokob, el boletín menciona que “el Sr. Arzobispo ha decidido, como medida cautelar, retirar provisionalmente de su oficio al presbítero Baquedano Pech hasta que se realice una profunda investigación que clarifique su situación legal y canónica, y se logre el esclarecimiento de la verdad”, y añade que “si bien se recibieron advertencias de una supuesta víctima, no contamos con una documentación oficial como base para iniciar contra dicho sacerdote un juicio canónico”. Ello, a pesar de los archivos que le fueron enviados al arzobispo desde 2002 y que incluyen la demanda legal interpuesta por Chávez Frynak con el respaldo de Mike Finnegan y Jeff Anderson, integrantes del despacho Jeff Anderson and Associates, especializados en apoyar a víctimas de abuso sexual por parte de representantes religiosos.

Más allá de la versión oficial pública de la Arquidiócesis, Berlié Belaunzarán no ha tenido comunicación con los medios de información, incluyendo M Semanal, que lo buscaron para declarar sobre los hechos. Silvia Chávez Frynak tampoco ha sido contactada por la Arquidiócesis local, que hasta estos días se ocupaba en preparar los festejos del 29 de abril por el décimo quinto aniversario de la toma de posesión de monseñor Berlié como arzobispo de Yucatán.

El abogado Jeff Anderson en su despacho de Saint Paul, Minnesota. Foto: EFE/Craig Lassig

Entrevista con Mike Finnegan, de Jeff Anderson and Associates

Luis Castrillón: ¿Es satisfactoria para ustedes y para la señora Chávez Frynak la decisión que tomó la Arquidiócesis de Yucatán de “retirar” al padre Baquedano de su labor pública?

Mike Finnegan: Lo más importante para la señora Chávez y nuestro despacho es que Baquedano Pech no esté cerca de niños. A la mayoría de estos sacerdotes se les ha permitido mantener el sacerdocio y tener acceso o cercanía con menores, mientras los obispos sólo manifiestan que deben vigilarlos. Esperamos sinceramente que no sea este el caso con Baquedano Pech. Verdaderamente espero que el arzobispo Berlié comience a tomar con seriedad el problema de los sacerdotes que abusan de menores. Le hemos proporcionado toda la información del caso de Silvia en 2002 y en 2006. Espero sinceramente que el padre Baquedano no vaya a abusar sexualmente de otros niños por la tardanza en alejarlo de su oficio sacerdotal.

LC: ¿Han tenido contacto o se han comunicado con el arzobispo Berlié Belaunzarán en Yucatán o con los abogados de la Arquidiócesis?
MF: No hemos tenido contacto con ninguno de ellos, pero estaremos dispuestos a compartir con ellos toda la información que tenemos sobre el caso.

LC: ¿Qué tan lejos se puede ir ya en este caso?
MF: No estoy seguro acerca de los aspectos criminales del caso, pero la demanda legal fue establecida y por ello no podemos hacer más en este momento. Sin embargo, podemos tratar de hacer todo lo posible para que otros niños no sufran lo mismo que la señora Chávez.

LC: ¿Estaría ahora forzada la Iglesia Católica en Yucatán a exponer públicamente al padre Baquedano y proceder en su contra, previa investigación abierta?
MF: Definitivamente creo que la Iglesia Católica en Yucatán debe proceder contra Baquedano Pech. Incluso, deberían iniciar una investigación en todas las parroquias en las que ofició en México. Además deben averiguar sobre la posibilidad de que exista cualquier otra persona que haya sido violada o abusada sexualmente cuando niño, ya sea por el padre Baquedano o por cualquier otro sacerdote.

LC: ¿Cuál es la experiencia de trabajar en casos como éste?
MF: Estoy profundamente honrado de trabajar con personas con el coraje de la señora Chávez. Es esa gente la que me inspira. Le ha tomado un tremendo esfuerzo y valor hablar y exponer lo que le ocurrió. Jeff y yo continuaremos hacienda todo lo que esté en nuestras manos para asegurarnos que los niños estén seguros y no padezcan este sufrimiento.

Milenio
04 de mayo de 2010

Con denuncia, PGR indagará a Legionarios

La querella, requisito para que las autoridades federales indaguen los centros del Regnum Christi, donde hay mujeres en presunta esclavitud.

Rubén Mosso y Angélica Mercado

La Procuraduría General de la República sí puede realizar una investigación por la existencia de centros de los Legionarios de Cristo donde supuestamente hay mujeres en estado de esclavitud, informaron funcionarios de la dependencia.

Sin embargo, dejaron claro que el Ministerio Público federal necesita primero conocer de la existencia de una querella para poder actuar y determinar si realmente se tipifica el delito, pues la institución no puede actuar de oficio.

Consultados sobre las consagradas en el Regnum Christi, las autoridades federales manifestaron que es determinante el testimonio de una persona afectada o de un testigo de los hechos.

De eso dependerá la intervención del agente del Ministerio Público federal o de alguna otra autoridad que determine los delitos que se pueden configurar, pues si bien se asegura que están en estado de casi esclavitud, también es cierto que están ahí por su propia decisión.

Sin embargo, señalaron que se puede indagar si al interior de esos centros se ha cometido algún tipo de vejaciones que atenten contra la dignidad de las personas o que sean violatorias de los derechos humanos.

Por el momento, dejaron claro que no se puede calificar algún delito contra las mujeres, pues no existe una denuncia por parte de ellas o de los familiares.

Por su parte, distintos senadores demandaron que se investigue el caso de las 900 consagradas en la Legión de Cristo, al advertir que pueden configurarse delitos como trata de personas y violaciones a la ley que protege a los niños, en primera instancia, aunque también subrayaron que es necesario que las afectadas denuncien.

El panista Guillermo Tamborrel, presidente de la Comisión de Grupos Vulnerables, dijo que podría configurarse la trata de personas si es que fueron abusadas mentalmente para someterlas a una especie de esclavitud laboral.

René Arce, quien ha dado seguimiento al caso Maciel, planteó que no se puede perseguir de oficio si fue reclutamiento voluntario; sin embargo, de haber denuncias, la PGR tendrá que atraer el caso.

En tanto la senadora panista Judith Díaz, presidenta de la Comisión de Género, destacó que de haber menores involucradas sí puede investigarse de oficio y la Iglesia está obligada a colaborar abriendo ese expediente.

En entrevista telefónica, el senador Tamborrel, quien hace unos días presentó una iniciativa de reformas en materia de trata de personas, explicó que más allá de si se configura este delito es un asunto que se debe investigar.

“La trata de personas es donde se explota de manera sexual o laboral y esto se traduce en producir una utilidad a favor del explotador, y desde luego que aquí también están el engaño, por ejemplo, las amenazas por ejercer un poder. Eso es trata de personas.”

Aseguró que esa manipulación de la gente “se puede tipificar como trata de personas a mi entender, esto ya le correspondería a un juez determinarlo, pero desde luego que sí. Hay una explotación manipulando las creencias religiosas”.

Respecto a la situación de las consagradas, Tamborrel ponderó que lo que él sabe es que se trata de profesionistas que piensan que con su trabajo pueden aportar sirviendo a Dios. Sin embargo, si hay víctimas que se asuman como tales, la PGR tendrá que investigar, máxime si hubo menores involucradas como se presume que hay niñas de 17 años en este caso.

“La ley prevé como agravantes cuando la víctima es menor de edad, presenta alguna incapacidad o es incapaz de comprender el acto o resistirse a él. Entonces, en este sentido, en donde detrás de todo hay una especie de extorsión en cuanto al manipuleo de la fe, ‘te vas a condenar si no me apoyas’, y eso se debe investigar”, acotó.

Arce Islas subrayó que, aun cuando el padre Maciel haya fallecido, se puede indagar a la congregación para determinar si cae en el delito de trata de personas, porque “en asociaciones religiosas se maneja mucho el asunto voluntario y entonces eso hay que checar hasta dónde fue voluntario y hasta dónde fue obligatorio, qué se hizo con esos recursos y si hubo menores”.

La senadora Díaz demandó que la Iglesia colabore para esclarecer este caso, pues tratándose de menores involucradas hay una ley de protección a los niños que permite a la PGR atraerlo de oficio; sin embargo, coincidió con los senadores en que se requiere que las víctimas denuncien, “porque nadie puede permanecer sin su voluntad en un lugar donde no quiera estar, pero si es bajo su propia responsabilidad, es otro tema”, aclaró.

Sandoval se niega a vigilarlos

••• Aunque es uno de los candidatos propuestos por el Vaticano para ser el comisario de los Legionarios de Cristo en México, el cardenal de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, dice no estar enterado oficialmente por la santa sede, aunque de entrada la idea no le agrada.

“No voy a ser, no estoy más que enterado de que el Papa va a poner un comisario que los represente, es todo lo que sé […] no, yo no voy a ser, no me agrada la idea…”, dijo el purpurado en una breve entrevista.

La propuesta fue hecha por uno de los altos clérigos de la Iglesia católica, Sandro MaSandro Magíster, quien aseguró este lunes en un artículo en la prensa italiana que el nombre del purpurado fue propuesto por los visitadores apostólicos de la Legión, durante el encuentro que sostuvieron en Roma este fin de semana.

Juan Sandoval es uno de los religiosos de mayor fuerza en el Vaticano y de los hombres de mayor confianza del papa Benedicto XVI.

Sandoval fue propuesto porque conoce bien a la congregación fundada por Marcial Maciel, la cual tiene en México su patria histórica, además de que es el titular en la capital italiana, como purpurado de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, propiedad de los Legionarios . (Guadalajara • Rodolfo Madrigal Castro)

Milenio
04 de mayo de 2010

El padrote Maciel, el quinto jinete del Apocalipshit

Jairo Calixto Albarrán

Mujeriego, pederasta y ponedor, opiómano por convicción, lo único que le faltaba a Marcial Maciel Degollado para ganarse aún más el respeto de los hombres, el cariño de las mujeres y la admiración de los niños era que se supiera lo que ya se sabe: que más que padre, era padrote. Un proxeneta de altísimos vuelos que, como afirma el reportaje de Maru Jiménez en MILENIO, había construido un ejército de pupilas ceñidas a férreos estatutos prácticamente colindantes con la esclavitud, para allegarle recursos millonarios a los Legionarios de Cristo y a sí mismo. Donde quiera que estén, los villanos favoritos de México han quedado desbancados: de Carlos Salinas a El Chapo Guzmán, de Kamel Nacif al góber precioso, pasando por Succar Kuri y la maestra Gordillo, no se diga El Mayo Zambada que queda en calidad de botarga para tomarse fotos en la Disneylandia del crimen organizado, no son nada ni nadie comparados con el padrote Maciel, al que sólo le faltó haber sido administrador de las guardería subrogadas del IMSS. O fan del América, como dice don Tacho de Tachotitlán.

Tan así que cuando Calderón les estaba explicando a los inversionistas alemanes la manera tan heroica y patriótica con la que México había enfrentado a los cinco jinetes del Apocalipsis, pensé que se iba a referir a este hombre tan espiritual que no tenía monaguillo aborrecido. Sobre todo porque entre otras muchas cosas, según se puede colegir del propio informe del Vaticano, había tejido una compleja pero eficiente red de connivencias y conciliábulos que le generaron poder y dinero a la orden que atinadamente dirigía. El auténtico crimen organizado. Ya querrían el cártel del Golfo, Los Zetas o La Familia tener tan sólido aparato para exprimirle la cartera a una extasiada feligresía para, según dicen los maestros de la reingeniería financiera, diluir las ganancias en cuentas off shore para escabullirse del SAT del Vaticano que es más duro que la ley antiinmigrante de Arizona. Por cierto, cuando Jelipillo llamó a no ir a turistear ni de shopping a las tierras de la gobernator Brewer, supongo que se refería a nuestros espaldas mojadas que, más por deporte que por necesidad, cruzan la frontera en pos de emoción fuerte.

Lo bueno de todo esto es que en los momentos de crisis sale lo mejor de los grandes personajes. Tal es el caso del cardenal Norbeto Rivera, quien, en su calidad de gran humanista, ya dijo que están magnificando el caso de los padres pederastas. Quizá tenga razón y miles de niños víctimas de abuso sexual por los sacerdotes que ante su Dios juraron protegerlos, deben estar equivocados.

Milenio
04 de mayo de 2010

Maciel fue un psicópata: Sandoval Íñiguez

EL UNIVERSAL
CIUDAD DE MÉXICO MARTES 04 DE MAYO DE 2010
09:38

El arzobispo de Guadalajara, quien sonó como comisario para refundar la Legión de Cristo, afirmó que si el Papa Benedicto XVI lo nombra, “con gusto” asumirá esa labor

El arzobispo de Guadalajara, Juan Sandoval Íñiguez, afirmó hoy que el fundador de los Legionarios de Cristo, el mexicano Marcial Maciel (1920-2008) , fue "un psicópata" con "una doble personalidad muy marcada" y cuyos actos, condenados por el Vaticano, fueron deplorables.
En declaraciones a la emisora MVS Sandoval Íñiguez, quien según algunas fuentes suena como posible nuevo comisionado de los Legionarios de Cristo, afirmó al respecto que si el Papa Benedicto XVI le nombra "con gusto" asumirá esa labor, "porque la vida de un hombre de Iglesia es la obediencia" .
Consideró que encabezar en este momento una orden como los Legionarios será para quien asuma la tarea "un trabajo muy grande, muy arduo, pesado y de mucha responsabilidad" .
Sin embargo, se mostró más partidario de que sea un jerarca católico de formación religiosa y experto en congregaciones quien encabece a los Legionarios de Cristo, no uno surgido del clero diocesano, como él.
Para el arzobispo de Guadalajara, Maciel fue "un esquizofrénico de una doble personalidad muy bien definida" , con una vida en la Iglesia y una transformación fuera de ella.
"Para mí que era un desequilibrado mental, un loco para decirlo en otras palabras" , que tuvo conductas "criminales" y que lo que hizo, "nadie lo aprueba" .
En relación con versiones de que el hoy Papa conoció las denuncias por actos contra la moral presentadas contra Maciel antes que fuera castigado, Sandoval dijo que la pederastia fue competencia hasta el año 2001 de la Congregación de Ritos, donde no estaba el entonces cardenal alemán Josep Ratzinger.
Solo en 2001 pasó a ser competencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

Respecto a que el difunto papa Juan Pablo II pudo haber sabido de los malos comportamientos de Maciel, Sandoval Íñiguez dijo que no lo creía cierto y que le recibía "como el fundador de una gran orden" .
"El Papa no era un adivino, no sabe las conductas de todos los que están por debajo de él" , sostuvo.
Sandoval Íñiguez reconoció que con los casos de pederastia que han aflorado en los últimos meses, la Iglesia enfrenta una crisis singular, sin referentes cercanos.
Finalmente recordó que en el caso que afecta a Maciel "se trata de un mexicano" , lo que en lo personal a Sandoval le duele.
"Todos los demás fundadores de grandes órdenes son santos, o sea, salieron bien, y el único gran fundador es este mexicano y salió mal" , apuntó.
El pasado 1 de mayo el Vaticano explicó que la investigación sobre los Legionarios de Cristo, realizada por cinco obispos a lo largo de ocho meses, reveló que las denuncias por "gravísimos y objetivamente comportamientos inmorales" del padre Maciel fueron confirmadas "por testimonios incontrovertibles" .
A Maciel se le considera culpable de abusos sexuales de menores seminaristas y de llevar una doble vida, con al menos dos mujeres de las que presuntamente tuvo tres hijos.
Durante la Visita Apostólica (investigación) , los obispos se reunieron personalmente con más de mil legionarios y tomaron testimonio escrito a centenares de ellos.
La Iglesia católica se comprometió a no dejar "solos" ni a los legionarios ni los miembros del movimiento Regnum Christi, formado por laicos: "la Iglesia tiene la firme voluntad de acompañarlos y ayudarlos en el camino de la purificación que les espera" .
La Congregación fundada en 1941 está establecida en 18 países y compuesta por 800 sacerdotes y 2.600 seminaristas, a los que hay que sumar 70 mil laicos del movimiento Regnum Bhristi.

lunes, 3 de mayo de 2010

Maciel consagró a 900 mujeres... para explotarlas

Los obispos visitadores se sorprendieron al conocer la existencia de consagradas en el Regnum Christi y de la rigurosa normatividad en la que viven, la cual no aceptaría la Iglesia católica en la actualidad.

Eugenia Jiménez

Para el fundador de Legionarios de Cristo era importante la participación femenina, pero sólo para conseguir donativos

México.- Mujeres sonrientes, con buenos modales, de buena presencia y escasa formación cultural y religiosa, que decidieron consagrar su vida al Regnum Christi de los Legionarios de Cristo, viven sometidas en los centros de la congregación en una esclavitud voluntaria que les impide opinar, tener amistades y cercanía con su familia. Bajo un régimen de control total se les ha utilizado por décadas para obtener recursos y vocaciones. Y todo en nombre de Dios.

A cuarenta años de haberse integrado el primer grupo de consagradas, creado por Marcial Maciel, se descubrió que no están reconocidas por la Santa Sede, incluso los visitadores apostólicos se sorprendieron al conocer de su existencia y de la rigurosa normatividad en la que viven, la cual no aceptaría la Iglesia católica en la actualidad.

Actualmente son cerca de 900, provenientes de España, México, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania y Nueva Zelanda, principalmente. En el país son aproximadamente 300 en sus centros instalados en Monterrey (hay dos casas, una con 50 y otra con 150 jóvenes recién consagradas), Distrito Federal (cinco casas), Puebla, León, Saltillo, Mérida, Guadalajara y Cotija.

Perdidas en el laberinto de esa normatividad, han creado una figura “híbrida” que fue aprovechada por su fundador, que las convirtió en su ejército femenil. Tan sólo para el cumpleaños de éste, cada 10 de marzo se les solicitaba un “regalo económico”, un cheque aproximado de 250 mil dólares, cantidad que cada año se intentaba superar.

Según los Estatutos del Regnum Christi (RC), en el capítulo dedicado al tercer grado, de los que tiene copia MILENIO Diario, se establece un total sometimiento de juicio y se les exige que a los 15 años de haber sido consagradas entreguen la mitad de sus bienes patrimoniales presentes y futuros a la Legión y a los 25 años el total de éste, de los cuales no se dispondrá en vida de la donante, sólo de su usufructo.

Además, se indica que si cuentan con bienes al integrarse al RC los podrán conservar, y adquirir más, pero no administrar. Y podrán disponer del usufructo de éstos, pero sólo para obras de caridad y de ayuda al movimiento legionario.

A estas jóvenes diseñadas para ser sometidas se les recluta en sus colegios, entre los grupos de colaboradores y las secciones de jóvenes, las consagran desde los 17 años de edad y se les solicita a sus padres, si pueden pagar, 7 mil dólares anuales para su mantenimiento; en México durante varios años se les pedía una mensualidad aproximada de dos mil a tres mil pesos, para cubrir los gastos de la casa en donde vivían.

Son aisladas desde el primer momento en que ingresan, las normas son claras: con sus familiares pueden estar 15 días cada 7 años y una vez al año las pueden ver sus padres, en las ciudades en donde éstas se encuentren. También, tienen derecho a una llamada mensual que realiza la familia. Pero esta regla se puede romper si requieren conseguir recursos para los centros.

Para estas mujeres laicas, que no están consagradas como las religiosas de otras congregaciones, hay permisos especiales para salir del centro e ir con sus familias, los cuales se otorgan en caso de que su padre o madre se encuentren enfermos de muerte, sólo son ocho días, si en ese lapso no fallece, se regresan y es algo extraordinario conseguir otro pase.

Al interior del centro tienen prohibido hablar de lo personal entre ellas. Ahí debe reinar siempre el silencio, excepto en la media hora destinada para la comida y los 10 minutos que se les concede al final del día para charlar. No pueden ayudarse unas a otras en nada sin el permiso de su directora. Todo es controlado, incluso el ir al baño, lo cual tiene que autorizarlo su directora si están en tiempos de convivencia comunitaria.

La inflexible normatividad en la que viven las consagradas las obliga a hablar con su directora cada 15 días de manera confidencial; sin embargo, este diálogo es revelado a sus superiores. Situación que va en contra del derecho canónico (CIC 240,2), la Iglesia no permite que ni siquiera para la ordenación sacerdotal se revelen los contenidos de la dirección espiritual.

También se les asigna uno o dos confesores sacerdotes legionarios, únicos permitidos para confesarse cada semana. Y se les somete a una aplicación de un cuestionario semanal de 45 minutos que las hace sentir culpables y pecadoras, con preguntas como: “¿Soy irresponsable en el empleo del tiempo. Considero la pérdida del tiempo como una falta formal a la pobreza?

Para Marcial Maciel era importante la participación de las mujeres, pero sólo para conseguir donativos y captar vocaciones, porque siempre se opuso a que las consagradas estudiaran. A diferencia de los hombres que ingresan y se integran a las filas de las universidades.

Algunas ex consagradas confiaron a MILENIO Diario que a ellas, desde su adhesión, se les dijo que no era necesario que concluyeran carreras universitarias, algunas por seguir a Cristo abandonaron sus estudios; otras los continúan, pero asesoradas de manera individual por profesoras y aisladas de los centros universitarios.

La mayoría de las profesoras que les imparten los cursos pertenecen a la Legión, tienen poca capacitación y no se han titulado. Estas mujeres pueden estudiar publicidad, técnicas de comunicación humana y pedagogía, entre otras, pero “no la medicina”.

Pese a que el derecho canónico en el número 822 recomienda que se usen los medios de comunicación, pero con prudencia para cuidar la castidad, ellas no tienen acceso a prensa, televisión, radio e internet libre.

Bajo este régimen, un número importante de ellas se enferma y de acuerdo a testimonios de médicos y siquiatras que las atienden, acreditan que son mujeres sanas, pero antes de cumplir 30 años de edad tienen síntomas serios de “fibromialgia, neurosis, colitis, gastritis, transtornos del sueño y depresión”.

Las normas estrictas y los horarios a los que están sometidas les generan ansiedad, “obsesión y perfeccionismo, así como despersonalización, con actitudes regresivas.

En su vida cotidiana “no hay libertad por la opción personal, básica para una vida adulta plena y feliz, por lo que caen fácilmente en desesperación, desánimo y crisis emocionales.

Por eso muchas de ellas no rebasan los 40 años en ese estilo de vida, algunas se van enfermas y afectadas. Pero en una indefensión total, porque de acuerdo con su normatividad, si se enferma síquicamente se le envía de regreso a su casa.

- Claves

Reclutadas

• En sus promesas, además de castidad, pobreza y obediencia, tienen que cumplir otras tres: nunca desear… ni intrigar para alcanzar o conservar cargos o dignidades en el movimiento.

• No criticar jamás externamente, con palabras, escritos o de cualquier otro modo, ningún acto de gobierno, ni la persona de ningún director del movimiento y avisar de inmediato al director quién es el que critica. Evitar la crítica, la murmuración, los particularismos y la intriga, creando un ambiente de estima.

• De las consagradas el 8 de diciembre de 1969 sólo quedan 4, dos hermanas de apellido Magaña; Patricia Bannon (hermana de quien fue director territorial de la Legión en Estados Unidos) y Margarita Estrada.

Milenio
03 de mayo de 2010

domingo, 2 de mayo de 2010

Maciel tuvo gravísimos comportamientos inmorales, confirma el Vaticano

Los cinco obispos que realizaron durante ocho meses indagaciones sobre la congregación Legionarios de Cristo han llegado a la conclusión de que "los comportamientos inmorales de Maciel se configuran, a veces, como verdaderos delitos y manifiestan una vida carente de escrúpulos y de genuino sentimiento religioso".

Ciudad del Vaticano.- La investigación sobre los Legionarios de Cristo revela que "los gravísimos y objetivamente comportamientos inmorales" del padre Marcial Maciel, fundador de esa congregación, fueron "confirmados por testimonios incontrovertibles", informo hoy el Vaticano.

Los cinco obispos que realizaron durante ocho meses indagaciones sobre la congregación fundada por Marcial Maciel, culpable de abusos sexuales de menores seminaristas y de llevar una doble vida, con al menos dos mujeres de las que tuvo tres hijos- se reunieron ayer con el papa Benedicto XVI y el cardenal Tarcisio Bertone.

La nota difundida hoy por el Vaticano asegura que los cinco obispos han llegado a la conclusión de que "los comportamientos inmorales de Maciel se configuran, a veces, como verdaderos delitos y manifiestan una vida carente de escrúpulos y de genuino sentimiento religioso".

"Tal vida no la conocía gran parte de los legionarios, sobre todo por el sistema de relaciones construido por Maciel, que supo crearse aliados, obtener confianza, confidencia y silencio sobre circunstancias y reforzar su propio rol de fundador carismático", según el comunicado.

Agrega que los que dudaban de su comportamiento "crearon un mecanismo de defensa en torno a él que lo mantuvieron durante tiempo inatacable, convirtiendo en misión difícil el conocimiento de su vida verdadera".

"Por tanto -continúa- el descubrimiento y el conocimiento de la verdad sobre el fundador ha provocado en los miembros de la Legión, sorpresa, desconcierto y profundo dolor, evidenciado por los visitadores (investigadores)".

Como resultado de la Visita Apostólica (investigación) llevada a cabo por los cinco obispos, surge la necesidad de redefinir el carisma de la Congregación de los Legionarios de Cristo y de revisar el ejercicio de autoridad, que debe estar unida a la verdad y preservar el entusiasmo de la fe de los jóvenes, el celo misionero y el dinamismo apostólico por medio de una formación adecuada, añade.

Los cinco obispos se han reunido personalmente con más de mil legionarios y han tomado testimonio escrito de centenares de ellos, explica la nota.

Desde el 15 de julio pasado hasta el 16 de marzo de este año, los prelados Ricardo Watty Urquidi, de Tepic (México); Ricardo Blázquez Pérez, arzobispo de Valladolid (España); Ricardo Ezzati Andrello, de Concepción (Chile); Charles Joseph Chaput, de Denver (EEUU), y Giuseppe Versaldi, de Alessandria (Italia) inspeccionaron 120 comunidades de los legionarios.

EFE
01 de mayo de 2010

Maciel, culpable de pederastia: Vaticano

El Papa Benedicto XVI alista el nombramiento de un delegado y la creación de una comisión para reformar a los Legionarios de Cristo, cuyo fundador abusó sexualmente de niños y tuvo tres hijos

La investigación sobre los Legionarios de Cristo revela que "los gravísimos y objetivamente comportamientos inmorales" del padre Marcial Maciel Degollado, fundador de la congregación, fueron "confirmados por testimonios incontrovertibles", informó este sábado el Vaticano.

En un comunicado, la Santa Sede denunció a Maciel por crear un ''sistema de poder'' basado en el silencio y la obediencia que le permitió llevar una doble vida ''desprovista de escrúpulos y sentimiento religioso auténtico'' y abusar de niños durante décadas sin el menor freno.

El Vaticano aseguró a los miembros actuales de los Legionarios que les ayudará a ''purificar'' aquello que queda de bueno en la orden.

El Papa nombrará un delegado y creará una comisión para reformar la congregación, cuyo fundador abusó sexualmente de niños y tuvo tres hijos.

La Santa Sede emitió el comunicado después de la reunión de Benedicto XVI con la comisión de cinco obispos que investigaron a los Legionarios para determinar su futuro.

La comisión visitó más de 120 comunidades legionarias para entrevistarse con sacerdotes y religiosos, y el viernes presentó su informe en una reunión a la que asistió inesperadamente el pontífice.

Durante la visita apostólica, de julio de 2009 a marzo de 2010, los prelados inspeccionaron escuelas, casas religiosas, noviciados y centros pastorales de los Legionarios de Cristo.

La auditoría fue ordenada por Benedicto debido a los escándalos en los que se ha visto involucrado Maciel.

La comisión estuvo integrada por los obispos Ricardo Watty Urquidi, de Tepic, México; Charles Joseph Chaput, de Denver, Estados Unidos; Giuseppe Versaldi, de Alessandria, Italia; Ricardo Ezzati Andrello, de Concepción, Chile; y Ricardo Blázquez Pérez, de Bilbao, España.

La presencia del Papa en la reunión del viernes fue una muestra más de que asume personalmente la responsabilidad de la investigación. En esta semana se reunió con obispos alemanes para analizar la renuncia de un prelado abusivo, y el lunes próximo obispos belgas discutirán la renuncia de su colega más antiguo, quien confesó que había abusado de un niño.

El fundador de los Legionarios de Cristo murió en 2008 apartado del ejercicio de la vida religiosa. El 19 de mayo de 2006, Benedicto XVI le había ordenado que se abstuviera de ejercer el sacerdocio públicamente y llevara una vida de oración y penitencia.

El Universal
01 de mayo de 2010

miércoles, 28 de abril de 2010

Papa decidirá futuro de Legionarios de Cristo tras evaluar indagatoria

Benedicto XVI lo resolverá “en un segundo momento”, dijo el vocero del Vaticano, Federico Lombardi.

Ciudad del Vaticano. El papa Benedicto XVI decidirá "en un segundo momento" sobre el futuro de la congregación mexicana Legionarios de Cristo, una vez evaluados los informes que presentarán el viernes los cinco obispos encargados de realizar una inspección a la controvertida entidad, indicó este miércoles el Vaticano.

Las decisiones sobre la congregación "serán adoptadas en un segundo momento por el Santo Padre, tras un cuidadoso estudio y reflexiones sobre los resultados de la visita apostólica", o inspección, explicó padre Federico Lombardi a la emisora Radio Vaticano.

Los cinco obispos que realizaron las inspecciones a las varias sedes de los Legionarios de Cristo en el mundo serán recibidos el 30 de abril en el Vaticano por el Secretario de Estado, cardenal Tarcisio Bertone, al que presentarán sus informes.

"De esa reunión no saldrá ninguna medida", adelantó Lombardi.

Los obispos "realizarán la primera presentación de sus informes y propuestas y por lo tanto no hay que esperar decisiones particulares sobre los Legionarios de Cristo", agregó.

El pontífice dispuso en marzo del año pasado que un equipo de cinco obispos, entre ellos el mexicano Ricardo Watti, el chileno Ricardo Ezzati y el español Ricardo Blazquez, realizaran una inspección a la influyente congregación ultraconservadora, cuyo fundador, el fallecido padre Marcial Maciel, abusó por décadas de jóvenes seminaristas, tuvo hijos con varias mujeres y mantuvo una doble vida.

Se trata de uno de los casos más delicados para la Iglesia católica, azotada por una serie de escándalos en Europa y Estados Unidos por haber encubierto por décadas a curas pedófilos.

Los cinco obispos visitaron más de 120 comunidades legionarias para entrevistarse con sacerdotes y religiosos.

Tras el informe, no se excluye que el papa Benedicto XVI termine por designar "un comisario" para dirigir la congregación o que destituya a toda la cúpula de la Legión, como lo solicita Jason Berry, coautor de un libro y un documental ("Vows of Silence"), quien investigó por años a la influyente congregación.

La congregación mexicana reconoció a finales de marzo pasado por primera vez los abusos sexuales cometidos por su fundador y pidió "perdón" a las víctimas.

Antes de morir en enero de 2008, a los 87 años de edad, Maciel tuvo que dejar de oficiar en público y llevar una vida retirada de penitencia y oración por orden del actual Papa, aunque muchos miembros de la congregación siguieron respaldándolo.

AFP
28 de abril de 2010

lunes, 26 de abril de 2010

"La Legión y Roma están en guerra"

Elio Masferrer Kan. Antropólogo experto en los Legionarios de Cristo

Elio Masferrer, durante su estancia en Sevilla. - LAURA LEÓN

Va al grano, suelta titulares en cada respuesta y no hace demagogia, que es lo más difícil de evitar siendo tan directo. Elio Masferrer (Rosario, Argentina, 1946) aporta las cifras de la Iglesia para afirmar con rotundidad que la institución vive una profunda crisis. “Cuando entró Juan Pablo II había más de cuatro millones de matrimonios católicos en el mundo. Ahora, sólo hay tres. De los 417.000 sacerdotes, quedan 409.000. Y de las 990.000 religiosas, 690.000”, explica. Pero lo que más enerva a este experto en las religiones, profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia de México, es la doble cara de la Iglesia: “Se erige en garante de los valores y a su vez protege a delincuentes”.

¿Ha llegado la Iglesia a su ocaso con las denuncias de pederastia?

Creo que la Iglesia todavía tiene capital simbólico que le permite seguir jugando. Pero definitivamente ha perdido posiciones de respetabilidad. No sólo es un problema de no tener vocaciones, sino que no tienen respuestas para los problemas de la sociedad contemporánea. Quedó claro que Marcial Maciel era un macho, que tenía varias mujeres, que se drogaba... pero no usaba condones. Y también está absolutamente claro que Juan Pablo II fue un protector de pederastas. Defendió al arzobispo de Viena Hermann Groer hasta que se hizo insostenible. O al mismo Maciel.

¿Por qué no hay una reacción contundente contra ellos?

Yo he revisado los documentos aprobados por Juan Pablo II, por Ratzinger y por Juan XXIII sobre los pederastas. Y la sanción para un chismoso es mayor que para un pederasta. A los que hacen la investigación los obligan a mantener silencio. Si lo incumplen son excomulgados. A Maciel, como estaba muy viejito, decidieron no hacerle el proceso canónico. Pero si alguien hubiera hablado sobre el proceso canónico de Maciel lo hubieran excomulgado, y a Maciel no. Esto demuestra que la Iglesia es una organización más preocupada por su prestigio que por la misión religiosa que tendría que llevar. Mantiene la misma actitud que en la Inquisición. Y eso fortalece la crisis. Se pega un tiro en el pie constantemente.

¿La relación entre el Vaticano y los legionarios se sustenta en dinero?

Los legionarios aportaban alrededor de 100 millones de euros a la financiación del Vaticano y en este mundo capitalista el que paga manda. Se estima que los legionarios tienen de capital más de 20.000 millones. Pero los legionarios violaron una regla del Vaticano: que nadie puede tener más fuerza que el Vaticano mismo. Eso es una guerra de poder.

¿Cómo terminará la investigación abierta sobre Maciel?

Es de risa, es una burla. La Iglesia sabe perfectamente quién es Maciel. Desde los años 50 sabe que era drogadicto porque un colegio de farmacéuticos denunció que sus seminaristas pedían derivados de la morfina sin receta. Lo que dicen que van a descubrir ya lo sabían de antes. Esta investigación da un viso formal público, pero el problema que tienen es cómo desmantelan la Legión.

¿Cómo luchan unos y otros?

Habría que pensar que el descubrimiento de los hijos de Maciel son estrategias del propio Vaticano para obligar a la Legión a negociar. La Legión nunca se dejó manejar por el Vaticano. Ponía sus 100 millones y había total impunidad a cambio. Pero la Legión no apoyó a Ratzinger para ser Papa. Ellos tenían su propio candidato, Ángelo Sodano. Entonces el Vaticano le va quemando las fichas. Además del relato de los seminaristas, alguien del Vaticano filtra los documentos y estas heridas tan drásticas le permiten tener, ahora sí, a la Legión con el cuchillo en la garganta, tenerla controlada.

¿Qué responsabilidad tiene el Papa en los casos de pederastia?

La Iglesia nunca va a reconocer que tiene una red de protección de delincuentes. Cuando trasciende, la institución presiona sobre los padres para que no hagan la denuncia y comienza a darle vueltas hasta que ya prescribió el delito. Es un mecanismo deliberado de protección de delincuentes. Pero no es una decisión individual de los obispos. Existen dos documentos, uno firmado por Juan XXIII y otro por Ratzinger, que prohíben terminantemente a los obispos llevar a la justicia común los casos de abuso sexual e implantan el secreto.

¿Y por qué la justicia terrenal no invalida ese documento?

Muchos jueces, fiscales, tienen miedo a meterse con la Iglesia porque es una institución muy poderosa que te puede dejar sin trabajo. Los obispos que renunciaron en Irlanda son verdaderos chivos expiatorios, porque con su renuncia están protegiendo al cardenal de Dublín y al Papa. Es como tirar un poco de carne a los leones para apaciguar la cosa, pero es el Papa el que está en entredicho.

¿Nos olvidamos entonces de ver sentado en el banquillo al Papa?

En EEUU se están planteando aplicarle la ley norteamericana sobre la delincuencia organizada. De acuerdo a esa ley, el Papa es responsable de los abusos. Un ejemplo: si un repartidor de pizzas comete una tropelía en un reparto, el responsable es el repartidor de pizzas pero también su jefe. Ahora, que consigan sentar al Papa en el baquillo… El Vaticano ya plantea que tiene inmunidad como jefe de Estado para evitar dos cosas. Una, que lo encausen. Y dos, tener que pagar las indemnizaciones.

¿Nadie va a resarcir el daño?

La divina providencia. Dejan a la divina providencia ese trabajo. Si la divina providencia no atiende a la víctima es porque ha pecado. Es una estrategia de criminalizar a la víctima. Y el pederasta, sin embargo, resulta ser alguien atacado por el demonio que se salva rezando 20 rosarios y padres nuestros.

¿Saltarán más casos como el del español José Ángel Arregui?

Prepárense. En México, por ejemplo, estuvo el caso de Nicolás Aguilar, que de forma descarada era un prófugo de la justicia norteamericana pero figuraba en el directorio de los sacerdotes de la Iglesia católica mexicana al frente de una parroquia. Se dio también el caso de un sacerdote que estuvo incluso condenado a prisión y la Iglesia presionaba al gobernador para que saliera en libertad. Cuando salió le estaban organizando un homenaje. Que habrá gente decente dentro de la Iglesia, eso nadie lo discute, pero en muchos casos quienes tienen el control protegen a estos delincuentes.

¿Y la Iglesia española los está protegiendo?

Viendo la dinámica, no podemos descartar la posibilidad de que haya sacerdotes españoles fuera de España para tapar su comportamiento o porque la misma institución consideró peligrosos. En el caso de Arregui, es evidente que en España sabían perfectamente a qué se dedicaba. Y es muy probable que lo mandaran por eso a Chile. Uno se entera de un caso y tiende a pensar que debe haber 50 iguales o peores.

¿La gente ha dejado de tenerle miedo a la Iglesia?

Ese es el punto. Hay un doble proceso. La gente le pierde miedo a la capacidad que puede tener la Iglesia de castigarlos pero, además, la gente comienza a hablar con la verdad. Si fue abusada, fue abusada y no es culpa del abusado, sino del abusador.

¿La política está supeditada a la religión?

Daría la vuelta a la pregunta. Las autoridades religiosas participan activamente en política. El cardenal, los obispos de cualquier país, también en España, negocian con los políticos cuotas de poder. ¿Qué hace la Iglesia ante la crisis que está viviendo y que niega por cierto? Se refugia en un tipo de trabajo pastoral con las clases altas.

Publico.es
26 de abril de 2010